Los doce habitantes de Canna comparten esta pequeña isla escocesa con 16.000 conejos que están provocando corrimientos de tierra y desenterrando a los muertos, por lo que las autoridades han decidido matarlos.
Los doce habitantes de Canna comparten esta pequeña isla escocesa con 16.000 conejos que están provocando corrimientos de tierra y desenterrando a los muertos, por lo que las autoridades han decidido matarlos.
La organización Patrimonio Nacional de Escocia dijo que el número de conejos tiene que volver a niveles “sostenibles” porque están empezando a amenazar las casas de esta isla remota.