La ecologista Marina Silva anunció finalmente su apoyo al candidato socialdemócrata Aécio Neves en Brasil, con el objetivo de derrotar en el balotaje del 26 de octubre a la actual presidenta y postulante a la reelección, Dilma Rousseff.
La ecologista Marina Silva anunció finalmente su apoyo al candidato socialdemócrata Aécio Neves en Brasil, con el objetivo de derrotar en el balotaje del 26 de octubre a la actual presidenta y postulante a la reelección, Dilma Rousseff.
"Teniendo en cuenta los compromisos asumidos por Aécio Neves, declaro mi voto y mi apoyo a su candidatura. Votaré por Aécio y lo apoyaré", afirmó Silva ayer domingo en San Pablo, tras una semana de negociaciones.
La líder ecologista quedó tercera en la primera vuelta con 22 millones de votos y su respaldo es considerado clave en la apretada segunda vuelta. La exministra aseguró que tomó esta determinación movida por su propia conciencia.
Rousseff pasó al balotaje con 41,59% de los votos, sobre Neves (33,55%) y Marina Silva (21,3%), que en algún momento apareció como favorita en las encuestas, tras la muerte en un accidente aéreo de su compañero de fórmula, Eduardo Campos.
Silva había supeditado su cotizado apoyo a Neves a que éste aceptara parte de las propuestas clave de su programa, en vez de intercambiar su confianza pública por cargos políticos, como es tradicional en las elecciones brasileñas.
“Creo que Neves está interpretando bien lo que pasa en Brasil”. Aferrada a su propuesta por el cambio y de crear una "nueva política" en Brasil, Marina Silva ya había excluido la opción de apoyar a su excompañera de partido, Dilma.
En su discurso, Silva instó a "salir del territorio de la política destructiva y vengativa, que puede herir de muerte la democracia.
"Debemos interrumpir ese camino que no es virtuoso y puede ser suicida y apostar, una vez más, en la alternancia de poder bajo la batuta de la sociedad, de los intereses del país y del bien común", manifestó Silva, quien en la primera vuelta fue abanderada del Partido Socialista Brasileño (PSB).
En la primera vuelta Rousseff fue la más votada, con el 41,59 % de los sufragios, y Neves fue el segundo, con el 33,55 %, por lo que ambos se enfrentarán en la segunda vuelta dentro de dos semanas.
Según una encuesta de intención de voto divulgada el sábado por la empresa Sensus, Neves es el favorito para ganar las elecciones con un 58,8 % de los votos, frente al 41,2 % de la actual presidenta. Esta es la primera encuesta que coloca a Neves en clara ventaja con respecto a Rousseff, puesto que los primeros sondeos realizados al comienzo de la semana pasada, daban un empate técnico.