Los presidentes de Argentina, Chile y México serán los jefes de Estado latinoamericanos que participarán en la Cumbre de Seguridad Nacional, que tiene el objetivo de acelerar los esfuerzos globales para asegurar el material nuclear y evitar ataques nucleares.
La presidenta brasileña Dilma Rousseff -quien enfrenta un proceso de juicio político en el Congreso por acusaciones de malversación de fondos- desistió el miércoles de viajar a la capital estadounidense, por lo que el canciller Mauro Vieira encabezará su delegación.
Argentina, Brasil, Chile y México participaron también en las ediciones previas de la cumbre realizadas en Washington en 2010, en Seúl en 2012 y en La Haya en 2014.
La ministra de Relaciones Exteriores de Argentina, Susana Malcorra, dijo ayer que la asistencia del presidente Macri a la cumbre busca demostrar que América Latina puede participar en la energía nuclear con fines pacíficos y de alto valor agregado.
Malcorra agregó que “América Latina se ha declarado una región de paz. El uso que realizamos de la energía atómica puede servir a la gente y puede seguir posicionándonos de manera competitiva es fundamental y un ejemplo para el resto del mundo”.
Malcorra rehusó precisar si Argentina -que emplea energía nuclear para la generación de electricidad, investigación y tratamientos médicos- anunciará medidas adicionales durante la cumbre.