21 de febrero de 2015 - 00:00

Maduro redobla ofensiva antiopositora

El alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, apresado el jueves por los servicios de inteligencia chavistas, fue imputado ayer por la Justicia oficialista por “conspiración” y “actos violentos” contra el gobierno. Políticos y diplomáticos de América Latina pid

El gobierno venezolano -que con el telón de fondo de escasez de alimentos y medicinas viene denunciando complots e intentos de magnicidio- aumentó su ofensiva contra el ala radical opositora cuando los servicios de inteligencia detuvieron el jueves al alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma.

Ledezma, retenido en instalaciones de los servicios de inteligencia venezolanos, es el segundo de los tres principales líderes radicales que es apresado. El otro es Leopoldo López, que esta semana cumplió un año preso. En tanto, la destituida diputada María Machado permanece en libertad pero es investigada, también por presunta “conspiración”.

Los fiscales Katherine Harington y Yeison Moreno imputaron ayer al alcalde por “estar presuntamente incurso en hechos conspirativos para organizar y ejecutar actos violentos contra el gobierno”, informó la fiscalía.

El jueves, el presidente Nicolás Maduro había justificado ese arresto en un anuncio pago y publicado hace una semana en la prensa, con la firma de estos líderes radicales, en el que planteaban la necesidad de una transición democrática.

El comunicado opositor denunciaba a “una élite sin escrúpulos de no más de cien personas, que tomó por asalto al Estado para hacerlo totalitario” y exhortaba a “evitar que el ya ineludible derrumbe del régimen desborde los cauces de la paz y la constitucionalidad”.


La denuncia permanente
Maduro formuló esta acusación de plan golpista en la misma transmisión televisiva en la que informaba que 48 horas antes se había reunido con Fidel Castro durante una nueva visita sin anuncio previo a Cuba, país que ha devenido en la obsesión de los opositores, que denuncian la presunta infiltración de agentes cubanos en el gobierno y ejército venezolanos.

El heredero político de Hugo Chávez ha insistido en sus dos años de gestión con reiteradas revelaciones sobre planes golpistas e intentos de magnicidio, con el telón de fondo inflación que roza 70% anual, devaluaciones encubiertas, penuria de bienes básicos y desplome de su popularidad hasta 20%.

Al carecer de límites, el gobierno “puede inventar todos los días un cuento, una gran conspiración. Son habituales casi a diario las denuncias sobre magnicidio o intentos de golpe”, sentenció el director de Human Rights Watch, José Manuel Vivanco, en entrevista con Unión Radio.

“Apresar a los dirigentes opositores puede desviar momentáneamente la atención del problema económico pero sólo lo empeorará”, había dicho el jueves el analista político Luis Vicente León.

Por su parte, el analista político de origen chavista y disidente del actual gobierno, Nicmer Evans, en un artículo publicado ayer, denunció las desviaciones y corruptelas en el gobierno enumerando, entre otras, la “capacidad indiscriminada de descalificar a sus adversarios sin ningún tipo de rigurosidad en la denuncia”.

“En estos días, que tanto se habla de golpe de Estado, estamos en presencia de un golpe desde el Estado”, ya que Ledezma “es un gobernante legítimo electo”, denunció por su lado el secretario general de la coalición opositora MUD, Jesús Torrealba.


Preocupación en EEUU
También Estados Unidos, acusado frecuentemente por el gobierno chavista, rechazó las imputaciones. "Estamos profundamente preocupados por lo que parece ser escalada de intimidación de oposición" en Venezuela, escribió ayer en Twitter la subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson.

La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, pidió a Caracas “dejar de intentar distraer la atención de los problemas económicos y políticos del país”.

En sus frecuentes intervenciones televisivas en cadena, Maduro gusta de vapulear a sus opositores recurriendo a expresiones populares y a veces bautizándolos con motes linderos con la vulgaridad.

Ledezma es frecuentemente definido como “El Vampiro”, López como “el Monstruo de Ramo Verde” y la ex diputada Machado como “La Pelucona” (oligarca), expresiones que suelen arrancar aplausos y vivas de los cuadros y militantes que asisten a los actos presidenciales, muchos uniformados con el color rojo que identifica al partido gobernante.


Tímida protesta
De 59 años y militante de la Alianza Bravo Pueblo, Ledezma fue apresado en un impresionante operativo en el que tropas de asalto de los servicios de inteligencia, con armas largas, capuchas y chalecos antibalas, forzaron su oficina.

Ledezma fue electo en 2009 y reelecto en 2013 alcalde mayor de Caracas, que agrupa a cinco municipios metropolitanos, pero su función ha sido progresivamente limitada porque el gobierno nacional restringió sus atribuciones y las reasignó a otros cargos ocupados por sus fieles.

El arresto motivó, la noche del jueves, tímidos y espontáneos golpeteos de cacerolas desde las ventanas de domicilios, en una Caracas que parece cada vez más reticente a participar en protestas callejeras. Ayer, unas 300 personas asistieron a un mitin convocado en apoyo a Ledezma por la ex diputada Machado.

La escasa movilización opositora en diferentes convocatorias de las últimas semanas coincide con la decisión de autorizar a los cuerpos de seguridad el uso de “fuerza mortal” para controlar el orden público, firmada a fin de enero por el influyente general Vladimir Padrino López, ministro de Defensa y jefe del Comando Estratégico Operacional.

La Unasur y la OEA interceden por Ledezma

El secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) informó que la próxima semana viajará a Caracas una comisión integrada por los cancilleres de Brasil, Colombia y Ecuador para revisar la situación y hablar con el gobierno venezolano tras la detención del alcalde opositor de Caracas, Antonio Ledezma. Al término de dicho viaje se buscará una cumbre extraordinaria de cancilleres para recibir el informe y discutir salidas al problema venezolano.

Ante los señalamientos de tibieza del bloque Unasur, el secretario general Ernesto Samper dijo que el papel de la organización no es intervenir o emitir calificaciones sobre el país sudamericano sino velar porque “las instituciones de derecho en Venezuela sigan funcionando”' dijo en Caracol Radio.

La OEA también dijo que la detención de Ledezma ha provocado “una fuerte alarma” por la forma en que se llevó a cabo.

LAS MAS LEIDAS