La Corte Suprema de Brasil postergó ayer la decisión acerca del bloqueo que impide al expresidente Lula asumir como ministro del gobierno de Dilma Rousseff, en un nuevo golpe para la mandataria que lucha por evitar su destitución.
La Corte Suprema de Brasil postergó ayer la decisión acerca del bloqueo que impide al expresidente Lula asumir como ministro del gobierno de Dilma Rousseff, en un nuevo golpe para la mandataria que lucha por evitar su destitución.
“Por mayoría, la corte deliberó en el sentido de postergar el juzgamiento”, declaró el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Ricardo Lewandowski, después de que uno de los 11 magistrados del panel pidiera que todos los recursos recibidos sobre el mismo caso fueran tratados posteriormente en una sola sesión.
El tribunal no fijó una nueva fecha para deliberar sobre el caso.
Luiz Inacio Lula da Silva, figura emblemática de la izquierda y padre del llamado milagro socioeconómico brasileño de la década pasada, fue nombrado el 16 de marzo ministro Jefe de la Casa Civil -una suerte de jefatura de gabinete- para salvar a Rousseff de un proceso de destitución que en ese momento estaba en ciernes en la Cámara de Diputados, finalmente aprobado el domingo y enviado al Senado.
Pero poco después un juez del STF dejó en suspenso la asunción al sospechar que se trataba de un subterfugio para entorpecer una investigación de la justicia ordinaria que buscaba determinar si Lula se benefició de una red de corrupción en Petrobras y protegerlo con fueros privilegiados de un potencial pedido de detención.
Con la postergación adoptada por el STF este miércoles, la eventual habilitación para que asuma podría llegar demasiado tarde para Rousseff.
El ex presidente (2003-2010) debía incorporarse al gobierno armado de su carisma y su talento negociador para batallar contra el proceso de destitución, que si es ratificado a mediados de mayo por el Senado separaría transitoriamente a Rousseff de su cargo a la espera de una sentencia final.
En ese caso, su exaliado y ahora rival, el vicepresidente Michel Temer, asumirá el poder inmediatamente.
Dilma viaja a EEUU y Temer manda
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, sorprendió a la oposición al decidir viajar esta semana a Estados Unidos y será reemplazada en el cargo, durante tres días, por su enemigo político, el vicepresidente Michel Temer. Rousseff embarcará hoy hacia Nueva York, donde mañana participará en la firma del acuerdo de París sobre cambio climático, junto a decenas de gobernantes de todo el mundo.
“Temer será presidente por tres días en medio de la tensión política”, agravada tras la aprobación del “impeachment” el domingo en Diputados, escribió el sitio de noticias UOL.
Asesores comentaron que estaba descartado el viaje, pero al parecer Rousseff modificó su decisión, señaló UOL, mientras O Globo consignó que “Dilma cambia de idea y viaja a Estados Unidos”. CC