28 de septiembre de 2015 - 00:00

Los responsables de pedofilia rendirán cuenta, dijo el Papa

El papa Francisco se reunió ayer en Filadelfia con víctimas de actos pedófilos cometidos por sacerdotes y dijo que “Dios llora” por estos hechos, antes de la multitudinaria misa que cerró su gira por Estados Unidos.

“Dios llora. Los crímenes y pecados de los abusos sexuales a menores no pueden ser mantenidos en secreto por más tiempo. Me comprometo a la celosa vigilancia de la Iglesia para proteger a los menores y prometo que todos los responsables rendirán cuentas” dijo Francisco en español.

“Ustedes, ellos, los supervivientes de abuso se han convertido en verdaderos heraldos de esperanza y ministros de misericordia”, agregó.

Se trata de la segunda reunión en su tipo. Francisco se reunió con víctimas de abuso sexual en el Vaticano en julio de 2014. Sin embargo, en una decisión que marca un nuevo esfuerzo de parte de la Iglesia para dar una nueva forma al debate, el Vaticano dijo que no todas las cinco víctimas en la reunión del domingo fueron objeto de abuso por parte de sacerdotes; algunas de las víctimas -tres mujeres y dos hombres- fueron agredidas por familiares o educadores.

Más tarde ,el Papa visitó la prisión más grande de Filadelfia para ofrecer esperanza y aliento a unos 100 reclusos, entre ellos presuntos asesinos, violadores y mafiosos. Los saludó uno por uno, junto con sus familias, diciéndoles que pasen su tiempo tras las rejas para volver a poner sus vidas en el camino correcto.

La Arquidiócesis de Filadelfia se vio fuertemente golpeada por el escándalo de abuso sexual y ha sido objeto de repetidas investigaciones del gran jurado de procedencia, entre ellas una pesquisa que la acusó de mantener en su asignación a más de tres decenas de sacerdotes que enfrentan acusaciones graves.

Un monseñor fue declarado culpable de poner en peligro a niños por no expulsar de la Iglesia a sacerdotes pederastas, convirtiéndose en el primer clérigo estadounidense condenado por ese delito.

El Papa ordenó la creación de un tribunal vaticano para procesar a los obispos que no lograron proteger a su rebaño y ha aceptado la renuncia de tres obispos de Estados Unidos acusados “de mal manejo de casos”. Durante la reunión previa con las víctimas, el máximo representante de la Iglesia Católica también se comprometió a hacer rendir cuentas a los obispos responsables.

No obstante Francisco y los obispos estadounidenses han argumentado también que el abuso de menores es un problema grave que va más allá de la Iglesia, sobre todo en familias y escuelas. El encuentro con las víctimas atacadas por personas que no eran sacerdotes subrayó ese punto.

Los grupos de apoyo a las víctimas de pederastas no se mostraron impresionados por la reunión de ayer, que tuvo lugar un día después de que el Papa oficiara misa junto al cardenal Justin Rigali, que era arzobispo de Filadelfia cuando la arquidiócesis fue acusada de albergar a curas pederastas. La principal organización de apoyo a las víctimas, SNAP, restó importancia al encuentro, diciendo que sólo fue un ejercicio de relaciones públicas.

El padre Tom Doyle, abogado canónico que trabajaba en la embajada del Vaticano en Washington y que ahora es un defensor de las víctimas, dijo que el haber incluido el domingo a más que puras víctimas de clérigos abusivos “minimiza gravemente” el problema dentro de la Iglesia.

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