15 de noviembre de 2015 - 00:00

Los mendocinos en Francia perciben miedo generalizado

Varios consultados por Los Andes consideraron que estos atentados “eran esperables” y coinciden en que la minoría musulmana en el país galo se verá perjudicada.

Miedo o al menos intranquilidad es lo que aseguran sentir los comprovincianos que viven en Francia o tienen algún vínculo con este país, luego de los atentados ocurridos el viernes por la noche en París.

“Estamos muy shockeados. Es la primera vez que tenemos una sensación así después del atentado a la revista Charlie Hebdó y de los ataques de 2001 en Estados Unidos”, dijo a Los Andes la mendocina Marisa Barroso (47) quien vive en Francia desde hace 18 años.

“Se ve el miedo y se siente en la gente. Yo no estoy tan preocupado, porque he logrado entender que la vida es una lotería. Me pasaba allá en Argentina y lo traslado a este caso”, dijo por su parte Gerardo Blanquer (29), otro mendocino que vivió 3 años en ese país. Su esposa es francesa y habitualmente recorre las rutas galas porque actualmente trabaja en Bélgica.

La misma percepción tiene Mariana (29), otra comprovinciana radicada allá: “La gente está preocupada y en alerta, porque se dicen muchas cosas en los medios y eso altera también más el sistema. Mi sensación es que el mundo ¡ya no entiende nada!”, declaró. Esa actitud es la que observa entre quienes viven en el pueblo donde reside actualmente, a 500 km de París, cerca de Lyon.

En definitiva, la intranquilidad es lo que impera, ya que reconocen que esto “era esperable por los ataques al Estado Islámico”, de los que Francia participa desde setiembre. Se menciona además que luego del ataque a la revista Charlie Hebdó en enero, hubo varias advertencias con hechos o tentativas de menor envergadura.

Marisa contó que en el momento de los atentados no se encontraba cerca del centro de París, pero que tenía prevista una reunión de trabajo en una sala de concierto, similar al teatro Bataclan, donde se produjo la peor matanza, por lo que la suspendió ni bien supo de los hechos para volver a casa con su hija.

Consideró la mendocina que el gobierno de François Hollande no está suficientemente organizado: “Se les fue de las manos, no tenían previsto ningún tipo de seguridad para algo así, de hecho ni siquiera suspendieron el partido entre Francia y Alemania”. Por eso se atrevió a afirmar que “no hay estrategias de seguridad. Estos atentados están anunciados desde junio y pese a las advertencias nunca se modificaron las medidas de seguridad”.

Fue más allá al sostener: “Yo creo que estos ataques son a causa de las políticas que Francia viene desarrollando desde Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy, sobre todo por la invasión de los franceses en la guerra que están teniendo Siria y Oriente Medio”.

Florencia reconoció que está todo el tiempo con el televisor encendido. Contó que los medios no están haciendo análisis sino que simplemente se dedican a reconstruir lo sucedido.

“Yo creo que el miedo que tenemos todos es que se desate una gran guerra”, expresó. “No creo que el gobierno haya estado preparado, pero debería, ya que están enfrentados con el Estado Islámico; ningún país en guerra esta exento”. Pero, por otra parte, reconoció que desde su punto de vista “nadie está preparado para los ataques... se defienden una vez que suceden... como siempre”.

Para Marisa, esto “fue un preludio, una muestra de poder... Yo creo que hay más ataques preparados, por eso le piden a la gente que no salga de las casas”.

Estigmatización

Para Gerardo, “los que lo van a pagar son los inocentes musulmanes, que de las minorías son una de las más numerosas en Francia. Representan el cinco por ciento de la población”.

Cree Gerardo que en los aeropuertos la situación podría ser complicada. “Yo, por ser de piel morocha, tuve que hacer varios controles repetidos cuando ocurrió lo de Charlie Hebdó y seguro que ahora que voy a Bruselas me pasará lo mismo. Es más, tengo compañeros que no quieren viajar por el miedo. Tenés que cuidarte mucho en la forma en que te vestís, porque se guían por eso”.

Dijo que tiende a hacerse una comparación con lo que pasó en Atocha, cuando España apoyó la guerra de Irak. “En parte sabíamos que esto iba a pasar. Cuando ocurrió lo de Charlie Hebdó, la gente se quedó en su casa. No salía. De hecho, para esa fecha había descuentos en las tiendas de 70% y nadie iba a comprar. Es rarísimo porque para esa fecha suele estar lleno de gente. Pero también es lógico que ocurra”.

Marisa opinó en el mismo sentido al afirmar que “lamentablemente, la primera repercusión que tiene el pueblo francés después de esto es una mirada negativa hacia la comunidad musulmana, que no son más que víctimas y prisioneros de los extremistas que los atacan en su propio territorio y ahora también en Europa”.

Un porteño en medio del caos

Max Aguirre es ilustrador e historietista del diario argentino La Nación. Antenoche estaba en París. En testimonios publicados ayer por el matutino de circulación nacional, Aguirre contó:

“Pasé caminando por la puerta del teatro Bataclan alrededor de las 21.15, apenas minutos antes del ataque y no vi nada fuera de lo normal. Apenas un poco más de autos que los días previos”. Aguirre está alojado en un hotel a sólo 4 cuadras del teatro.

"Apenas llegué a mi habitación comencé a recibir whatsapps de amigos que me alertaban sobre los ataques en varios sitios de París y ahí comencé a escuchar las detonaciones", agregó.
"Los recuerdos de Aguirre se trasladaron luego a su adolescencia, 27 años atrás, al ataque al Regimiento de La Tablada", refiere La Nación.

“Durante la toma del Bataclan por parte de los terroristas -cuenta Aguirre- habrá habido una veintena de detonaciones. Por momentos se oían disparos sueltos y a veces ráfagas. Me hizo acordar a lo que escuché cuando fue el ataque a La Tablada. En aquel momento yo vivía a pocas cuadras del Regimiento”. Más tarde, comenzaron a oírse las ráfagas del asalto final de las fuerzas de seguridad al teatro. “Ahora estamos como en un estado de sitio. No podemos salir del hotel porque hay policías en toda la cuadra”.

Alerta en Buenos Aires

Buenos Aires. El Ministerio de Seguridad dispuso desde ayer temprano reforzar la seguridad en torno de la embajada de Francia en Buenos Aires, tras los ataques terroristas ocurridos en París.

Además de la embajada en Buenos Aires, en aeropuertos y en otros edificios relacionados con la comunidad francesa en Argentina se subió el nivel de alerta de monitoreo antiterrorista, por orden del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni.

Se trata de un protocolo que se sigue ante casos de emergencia, que implica la movilización de los servicios anti terroristas de las cuatro fuerzas y la inteligencia criminal. DyN

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