El líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, anunció ayer un “giro radical” para relanzar la economía del país e insistió en las ambiciones militares del régimen después del éxito del lanzamiento de un cohete considerado por sus detractores como un misil balístico.
En un mensaje difundido por la TV, Kim Jong-Un, que en diciembre de 2011, tras la muerte de su padre Kim Jong-Il, se convirtió en líder del país, deseó que 2013 fuera un año de “grandes creaciones y cambios”.
“Debemos realizar un giro radical para construir un gigante económico con el mismo espíritu y valor que para conquistar el espacio: este es el lema que nuestro partido y el pueblo deben seguir este año”, declaró. “Todo el partido, el país y la población deben comprometerse” en este “giro completo” destinado a “mejorar el nivel de vida de la población”.
Sin embargo según Yang Moo-Jin, un profesor universitario de estudios norcoreanos en Seúl, estas declaraciones podrían “augurar reformas económicas limitadas”.