29 de octubre de 2014 - 00:00

La Unión Europea controlará sus fronteras marítimas

La operación Tritón se pondrá en marcha el 1 de noviembre e Italia evalúa como adaptar su operativo Mare Nostrum a las nuevas condiciones.

La Unión Europea inicia el primero de noviembre la operación Tritón para el control de las fronteras marítimas del Mediterráneo, e Italia se interroga qué hacer con su dispositivo Mare Nostrum, a través del cual la marina salvó en un año a 150.000 inmigrantes.

El pasado 7 de octubre, las autoridades italianas anunciaron que con el nacimiento de Tritón se enterraba la operación Mare Nostrum, decidida por Italia hace un año para hacer frente a un conflicto en las puertas de Europa, tras la conmoción que causaron dos trágicos naufragios en los que perdieron la vida 400 personas.

Pese al anuncio oficial, es posible que Italia decida mantener el dispositivo Mare Nostrum para el salvamento de migrantes en el mar, con todas sus limitaciones.

“Italia continuará buscando y salvando gente en el mar”, aseguró a inicios de octubre el ministro del Interior, Angelino Alfano.

El refuerzo de los controles fronterizos con Tritón no se va a convertir en una operación de salvamento en el mar, precisaron fuentes europeas.

Además la operación se desarrolla en aguas europeas, mientras Mare Nostrum llegó a socorrer migrantes hasta las aguas territoriales libias, una responsabilidad que la UE no ha asumido.

Para Mare Nostrum la marina militar italiana dispuso de 32 naves, dos submarinos, aviones y helicópteros. Movilizó un promedio de 900 soldados al día por un costo de nueve millones de euros al mes.

Gracias al dispositivo fueron detenidos 351 traficantes de personas, sin mencionar los 400 indocumentados salvados al día de morir ahogados en medio del mar.

Salvar gente: una prioridad

“La emoción de salvar gente es muy fuerte y no nos importan los esfuerzos y sacrificios que hemos hecho para lograrlo”, confesó el capitán Giuseppe Maggio, al mando de la nave “Fiorillo”, con 32 tripulantes.

Un cuarto de los emigrantes que intentan entrar al viejo continente provienen de Siria y otro cuarto de Eritrea, países que viven graves conflictos internos.

Le siguen inmigrantes de Malí, Nigeria, Gambia, palestinos y de Somalia, todos ellos países con problemas sociales y económicos.

Para algunos críticos, Mare Nostrum ha sido una suerte de invitación a los inmigrantes a zarpar hacia el viejo continente, aunque el Alto Comisariado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) sostiene que el fenómeno comenzó mucho antes, con los conflictos y las persecuciones en numerosos países de África.

Según las cifras oficiales de Acnur, 3.300 inmigrantes murieron este año en la travesía, un verdadero drama.
Italia, tierra de paso

Tritón, que se basa en los pedidos hechos por Italia a la UE ante la oleada de inmigrantes ilegales que huyen de la guerra, costará tres millones de euros al mes e involucra a ocho países.

Los países aportarán aviones, barcos y dispondrán de efectivos en tierra, algunos de ellos para la toma de huellas dactilares, una medida que Italia no logra cumplir y dispuesta para evitar que huyan a otros países para pedir asilo.

Italia sólo registró en 2013 el 6% de las solicitudes de asilo presentadas en la UE, lo que corresponde a 26.620 personas. En Alemania 125.000 solicitudes fueron presentadas, 65.000 en Francia y 55.000 en Suiza.

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