El Consejo de Derechos Humanos de la ONU adoptó hoy en Ginebra una resolución de condena contra los "fondos buitre" promovida por Argentina, que mantiene una batalla legal con los fondos especulativos poseedores de deuda pública en default.
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU adoptó hoy en Ginebra una resolución de condena contra los "fondos buitre" promovida por Argentina, que mantiene una batalla legal con los fondos especulativos poseedores de deuda pública en default.
"Los fondos buitres no van a parar hasta que nosotros les pongamos un freno", dijo el canciller, Héctor Timerman, al defender la resolución, que fue adoptada por 33 votos a favor, cinco en contra (incluyendo el voto de Estados Unidos) y nueve abstenciones.
"Los miles de millones que los fondos buitres se llevan del sur empobrecido [...] se traducen en el cierre de escuelas, hospitales vaciados de medicamentos, en regimientos de familias hurgando en la basura para comer", añadió Timerman, que viajó a Suiza para la ocasión.
El texto "condena las actividades de los fondos buitre por los efectos negativos directos que ejerce sobre la capacidad de los gobiernos de cumplir sus obligaciones en materia de derechos humanos, sobre todo los derechos económicos, sociales y culturales y el derecho al desarrollo, el reembolso de la deuda a esos fondos, en condiciones predatorias".
Además de Argentina, otros países que presentaron la resolución son Brasil, Chile, Cuba, Rusia, Venezuela, Perú, Uruguay, Paraguay, El Salvador y Bolivia, estos cuatro últimos no miembros del Consejo de Derechos Humanos.
Estados Unidos justificó su voto negativo argumentado que las discusiones sobre los mecanismos de reestructuración de la deuda son técnicas y que "si no se manejan de manera adecuada corren el riesgo de crear incertidumbres que podrían disparar el coste de los préstamos o incluso cortar la financiación para los países en desarrollo".
La resolución anima por otra parte a los países a "participar en las negociaciones encaminadas a establecer un marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración de la deuda soberana", previsto en la resolución 68/304 de la Asamblea General de la ONU.
Dicha resolución, impulsada por Argentina, el G77 y China, fue adoptada el pasado 9 de septiembre en la Asamblea General en Nueva York, y preconiza "elaborar y adoptar a través de un proceso de negociaciones intergubernamentales" un marco legal multilateral que permita reestructuraciones ordenadas de deuda soberana. Según el texto, dicho marco se votará antes de que termine el año.