Andrea Frigerio, una de las actrices más queridas de la televisión y el cine argentino, consolida hoy una vida muy alejada de las cámaras. Debajo de su faceta artística, se esconde una exitosa carrera como directora creativa en el competitivo sector de la belleza y los perfumes de alta gama.
Su proyecto no es una decisión improvisada ni una estrategia de marketing reciente. Se trata de Roses are Roses, una firma de fragancias corporales, difusores y perfuminas que fundó en 2009 y que actualmente cuenta con seis tiendas físicas en el país. Lo que comenzó como un gran desafío comercial es hoy su principal ocupación.
Estudios científicos y herencia familiar: las bases de su proyecto
La explicación detrás de este giro radica en su formación y en su historia familiar. A diferencia de otras celebridades, Frigerio estudió biología con el objetivo explícito de convertirse en perfumista. Esta base científica se complementó con la influencia de su abuela, oriunda de Marsella, una zona cercana a las tradicionales perfumerías francesas, quien le transmitió desde la infancia el conocimiento sobre las esencias.
Aunque hoy la marca está consolidada, el camino no fue sencillo. La empresaria recuerda que el inicio en 2009 fue similar a subir el Everest de forma perpendicular debido a las adversidades comerciales y la fuerte competencia. Sin embargo, la pendiente se suavizó a medida que logró conectar sus productos con las emociones de los clientes, buscando recuperar los aromas y sonidos de su propia infancia.
De la pantalla al liderazgo corporativo a tiempo completo
En la actualidad, Frigerio no trabaja como "nariz" en la elaboración técnica, pero sí lidera la discriminación de esencias y la dirección creativa de la empresa. Lo que comenzó hace casi dos décadas en un plano secundario y resguardado de los medios de comunicación se ha transformado en el eje central de su vida profesional, posicionándola firmemente en el ámbito de los negocios.