Cayetana Fitz-James Stuart, era varias veces duquesa, casi veinte veces marquesa, otras tantas veces condesa y, además, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa.
Cayetana Fitz-James Stuart, era varias veces duquesa, casi veinte veces marquesa, otras tantas veces condesa y, además, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa.
En total, más de 40 títulos nobiliarios y múltiples condecoraciones y títulos honoríficos como hija predilecta de Andalucía, de Sevilla, medalla de oro de Madrid y de Bellas Artes y alcaldesa honoraria de Liria. Todo esto la convertía en la persona con más títulos nobiliarios de España, incluso más que los Reyes. Pero, aunque existe una extendida leyenda que dice lo contrario, tenía que hacer una reverencia la reina de Inglaterra y ante cualquier rey.
“Si la Duquesa de Alba se encontrara con la reina de Inglaterra, o de España, tendría que ser ella la que hiciera la genuflexión, como ya ha ocurrido, de hecho”, explicaba recientemente Carlos Fuente, director del Instituto Universitario de Protocolo de la Universidad Camilo José Cela.
A pesar de los títulos que poseía, la Duquesa de Alba no tenía un lugar especial en la línea de protocolo. Como explica Gerardo Correas, presidente de la Escuela Internacional de Protocolo y director del área de Protocolo de la Universidad Europea, “se han creado muchas leyendas respecto a esto. En España hay un orden de precedencias de autoridades - un real decreto de 1983- pero es eso, para autoridades, y ahí no aparece la Duquesa de Alba. elpais.es