13 de septiembre de 2014 - 00:00

La izquierda lucha por seguir en el poder en Brasil, Bolivia y Uruguay

Dilma Rousseff y Evo Morales buscan la reelección, mientras que Tabaré Vázquez promete seguir con el modelo de “Pepe” Mujica. Salvo Evo, la brasileña y el rioplatense enfrentan dura oposición de la centro-derecha.

Más de 150 millones de sudamericanos participarán en octubre en comicios en los que la izquierda buscará mantenerse en el poder en tres países de la región: en Bolivia la reelección es casi segura, pero en Brasil y en Uruguay el escrutinio se pronostica reñido.

En cada uno de estos países, las mismas formaciones políticas se han mantenido en el poder durante largos períodos. El Movimiento al Socialismo (MAS) en Bolivia gobierna desde 2006, el Frente Amplio en Uruguay desde 2005 y el Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil desde 2003.

Dilma Rousseff, heredera del carismático ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), buscará un segundo mandato en Brasil el 5 de octubre. Por su parte, Evo Morales, primer jefe de Estado indígena de Bolivia y acérrimo crítico de Washington, buscará el tercero el 12 de octubre.

José Mujica, el ex guerrillero de estilo austero que gobierna en Uruguay, país donde no se permite la reelección consecutiva, apoya como candidato a la presidencia al ex mandatario de la coalición de izquierda Tabaré Vázquez (2005-2010), para los comicios previstos el 26 de octubre.

“Si me hubiera preguntado por las elecciones hace un año, hubiera dicho que, en las tres, la continuidad estaba asegurada”, explica Carlos Malamud, especialista en América Latina del Instituto Real Elcano de Madrid.

“Sin embargo, en los últimos meses, tanto en Uruguay como en Brasil el escenario se ha modificado y bastante”, con la presencia de dos imprevistos candidatos opositores -el uruguayo Luis Lacalle Pou y la brasileña Marina Silva-, que hacen inevitable una segunda vuelta electoral, en la cual podrían incluso llegar al poder.

Contra todo pronóstico, Lacalle Pou ganó en junio en Uruguay las primarias del Partido Nacional (centro-derecha) y desde entonces su popularidad no ha parado de crecer. Una encuesta publicada el miércoles le atribuye un 28% de intención de voto (y 11% al otro partido de derecha, su aliado tradicional) contra un 40% para Vázquez.

En Brasil, Silva se convirtió en candidata tras la dramática muerte en un accidente de avión en agosto del socialista Eduardo Campos, a quien acompañaba en la fórmula como candidata a la vicepresidencia. El instituto Datafolha le daba el miércoles un 47% de intención de voto en la segunda vuelta contra un 43% para Rousseff.

“En estas elecciones, Silva es a Brasil lo que Lacalle Pou a Uruguay”, opina Adolfo Garcé, investigador de Ciencias Sociales de la Universidad de Montevideo.

“Los dos crecen en buena medida en la opinión pública, apoyándose en cierto clima de decepción, de desgaste, de mal humor de la opinión publica ante una serie de gobiernos de izquierda”, considera.

Brasil, en recesión desde hace poco, es terreno de fuertes protestas sociales y Silva, una ecologista negra de 56 años, “consigue encarar un rostro de ese cambio”, de “esa oposición sin partido que salió a las calles en junio del 2013” frente a Rousseff, de 66 años, estima André Cesar, analista de la consultora Prospectiva.

“Hay un aroma a fin de ciclo que, si no es ahora, va a ocurrir en 2018 seguramente”.

En Uruguay, Lacalle Pou, de 41 años, se presenta con un estilo más fresco y renovador frente al veterano Vázquez, de 74, que “se ha desconectado de la opinión pública” al suponer que “es el mismo electorado que hace 10 años atrás”, subraya Ricardo López Gottig, analista del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina. “Por ejemplo, Tabaré Vázquez no usa las redes sociales” y “no quiere debatir” con sus competidores, agrega.

Evo Morales, la excepción

Esta negativa a debatir es un punto en común de Vázquez con Morales, de 54 años. Sin embargo, él obtendría un 56% de los votos según las encuestas, y se encuentra muy por delante de su rival de centro derecha, Samuel Doria Medina (17%).

“El presidente Morales nunca debatió para las elecciones y le fue muy bien”, con un 54% de los votos en 2006 y 64% en 2010, explica Marcelo Silva, profesor de la Universidad de La Paz, al preguntarse por qué entonces debatiría ahora.

Gracias a una calma que debería llevar el crecimiento económico a un 5% este año y una oposición casi inexistente, se prevé que Morales sea la excepción a pesar del cansancio de la opinión pública.

En general "comienzan a soplar vientos en la región, conjuntamente con el fin del ciclo económico tan favorable que tuvo sobre todo América del Sur, que buscan una renovación del liderazgo", afirma Daniel Zovatto, director del Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral.
Tras años de crecimiento, "parte de la nueva clase media podría regresar a la pobreza" o "pedir más calidad de vida, mas servicios públicos" a quien esté en el poder.

Dilma, cerca de Marina

Apenas un punto separa a la presidenta Dilma Rousseff, con 42% de las intenciones de voto, de la ambientalista Marina Silva, con 43%, para el segundo turno de las elecciones del próximo octubre en Brasil, reveló la encuesta Ibope divulgada ayer.

Un punto de diferencia es considerado empate técnico porque está dentro del margen de error de la encuesta.

El sondeo muestra que la presidenta se mantiene firme y consiguió reaccionar al auge que tuvo Marina Silva, que se convirtió en la revelación de la elección.

La encuesta indica que si las elecciones fueran hoy, la presidenta, una ex guerrillera de 66 años del Partido de los Trabajadores, obtendría 39% de los votos en primera vuelta (tenía 37% hace dos semanas) y Marina Silva, ex ministra de Medio Ambiente de 56 años, que disputa los comicios por el Partido Socialista (PSB), ganaría 31% (tenía 33%).

En un eventual segundo turno electoral, la disputa está indefinida.

La resistencia de Rousseff, ya indicada en encuestas al inicio de la semana, coincide con una mejora de la evaluación del gobierno, que pasó de 31% a 38% entre junio y setiembre.

Tabaré busca seducir con merchandising

El oficialista Frente Amplio de Uruguay lanzó ayer  www.pedidosfa.com, una página web con venta de artículos de merchandising, como remeras y banderas, de cara a las elecciones presidenciales del 26 de octubre próximo. En el sitio web, que luce los colores y una foto de la fórmula que componen Tabaré Vázquez y Raúl Sendic, se pueden comprar remeras a unos 10 dólares (250 pesos uruguayos), banderas para autos a unos 4 dólares (100) y adhesivos, también a cerca de 4 dólares (100). Además, el sitio web, que lleva la firma de las Redes Frenteamplistas, como se conoce al grupo de apoyo en redes sociales del oficialismo, ofrece imanes para auto y banners de lona, todos con varios motivos que reflejan la fórmula de la alianza gobernante y en variedad de colores.

“El objetivo de este proyecto es hacer llegar a la mayor cantidad posible de frenteamplistas material y elementos de difusión y propaganda. Todo el trabajo de diseño y distribución se hace en base a militantes frenteamplistas voluntarios”, anuncia la web. “Se paga solamente la fabricación de los materiales que se venden en este sitio. Las ganancias que por este proyecto se generan se utilizan exclusivamente para financiar las actividades y movilizaciones que realizan las Redes Frenteamplistas. No hay en esta tarea lucro personal ni sueldos ni ganancias de ningún tipo para persona alguna”, agrega el sitio.

Evo arranca la campaña como amplio favorito

La Paz. Con el mayor crecimiento económico en Sudamérica pero una pesada carga de pobreza, Bolivia arrancó ayer su campaña electoral para las elecciones del 12 de octubre en las que el presidente Evo Morales busca un tercer mandato consecutivo y el control del Congreso.

A un mes de los comicios, la clara ventaja de Morales que muestran las encuestas parece consolidarse, sustentada en “una buena percepción de la población en el gobierno porque la gente entiende que la gestión es buena”, opinó Marcelo Silva, politólogo y docente de la universidad pública de La Paz. En 2013 Bolivia logró un crecimiento histórico de 6,78% del PBI, la tasa más alta de los últimos 25 años.

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