2 de noviembre de 2014 - 00:00

La economía de EEUU se recobra rápido

Tuvo su segundo mayor trimestre de crecimiento luego del estallido de la burbuja inmobiliaria en 2003, con un alza del PBI del 3,5%. También bajó el índice de desempleo al 5,9%. Igual, la oposición triunfaría en las elecciones de medio término de pasado m

La economía de Estados Unidos sigue creciendo con firmeza, pero las buenas noticias no llegan a beneficiar a los candidatos oficialistas que van a las urnas pasado mañana.

El Producto Bruto Interno creció un 3,5% en el tercer trimestre del año, se informó el viernes, y entre abril y octubre la economía estadounidense registró su mayor semestre de expansión desde 2003. El crecimiento se vio impulsado, sobre todo, por un aumento de las exportaciones y del gasto del Gobierno en Defensa, según informó el Departamento de Comercio.

El cálculo de la evolución del PBI entre julio y setiembre superó las expectativas de los analistas, que habían pronosticado una suba del 3%. El avance igualmente fue menor al del segundo trimestre, cuando la economía del país creció a un ritmo anual del 4,6%.

“Desde la crisis financiera, la economía estadounidense se ha recuperado con más fuerza”, dijo  Jason Furman, asesor económico de la Casa Blanca, quien agregó que todavía se debe “hacer más” para impulsar el crecimiento “mediante la inversión en infraestructura, manufactura e innovación”.

Este marco optimista, que incluye el desempleo que descendió a 5,9% y una caída récord del déficit fiscal, impulsó a la Reserva Federal a que abandonara finalmente el miércoles pasado el multimillonario programa de estímulo monetario a través de la compra de bonos, una medida que los analistas interpretaron como la culminación formal de la crisis.

Pero nada parece alcanzar para que el oficialismo evite una derrota en los comicios legislativos de pasado mañana, cuando se renuevan las 435 bancas de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y se eligen 36 gobernadores.

Todos los sondeos previos sugieren que los opositores republicanos tienen posibilidades no sólo de ampliar la mayoría que ya tiene en Diputados sino también arrebatar a los demócratas el control del Senado, lo que condicionará enormemente los dos años que le quedan a Obama.

Cuando siempre se dijo que la marcha de la economía es clave para definir una elección, esta vez la relación no es tan directa. Lo que sucede es que estos florecientes números macro no han llegado aún a beneficiar a la gran masa de estadounidenses.

La propia presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, advirtió sobre este fenómeno hace dos semanas y señaló que estaba “muy preocupada” por el aumento constante de la desigualdades en el país y advirtió que la inequidad de ingresos y riqueza alcanzó su pico más dramático en un siglo.

Con datos de la Fed, Yellen explicó que los ingresos del 5% de los hogares más ricos treparon un 38% entre 1989 y 2013. En comparación, los del 95% de los hogares restantes subieron sólo un 10%.

“La distribución de la riqueza es aún más desigual que la del ingreso”, explicó. El 5% más rico poseía 54% de toda la riqueza en 1989 y “esa parte trepó a 63% en 2013”, señaló.

Obama, que tiene uno de los índices de aprobación más bajos para un mandatario estadounidense, puja para disminuir esa brecha. Ya ha asumido que “millones de estadounidenses aún no sienten los beneficios” de la recuperación y que, en el caso de la clase media, aún hay “muchos que trabajan muchas horas con pocos ingresos”.

Por eso impulsa un aumento del salario mínimo, de 7,10 dólares por hora a 10,10.

Pero Obama parece complicado. Si los demócratas pierden este martes las dos cámaras legislativas, será casi imposible que un Parlamento republicano dé luz verde a estas medidas.

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