4 de noviembre de 2014 - 00:00

La crisis en Europa afianza el poder de Alemania

"Vencimos a los alemanes en dos oportunidades y aquí están de vuelta", profetizaba Margaret Thatcher. La UE está en crisis y Alemania manda.

Veinticinco años después de la caída del Muro de Berlín, el poder en Europa está hoy en manos de Alemania, y no de Bruselas, París o Londres, y la crisis que persiste en la Eurozona refuerza esa posición, estiman analistas.

“Vencimos a los alemanes en dos oportunidades y aquí están de vuelta”, profetizaba la exprimera ministra británica Margaret Thatcher después de la caída del Muro de Berlín en 1989, manifestando el temor de que la reunificación desembocara en el predominio de Alemania en Europa.

Basta acordarse de Atenas en 2012, en el peor momento de la crisis de la Zona Euro, para admitir que esos temores se concretaron: la canciller alemana Angela Merkel era satirizada en Grecia con alusiones al nazismo y recibida con manifestaciones hostiles a la política de austeridad, considerada por muchos como una orden de Berlín.

“Antes de la caída del Muro, Alemania estaba un poco al margen de Europa. Hoy es el centro de Europa desde el punto de vista geográfico, económico y político”, estima Karel Lannoo, director del Centro de Estudios Políticos Europeos de Bruselas.

“Es el núcleo del reactor de Europa. Durante la crisis financiera, vimos que Berlín era el lugar más importante de Europa, y no Bruselas”, señala Lannoo.

La Alemania reunificada se impuso de hecho como el gigante de la Unión Europea, representando más del 27% de la producción de la Eurozona.

Los analistas estiman que el poder actual de Alemania se debe a sus recientes éxitos económicos: hace apenas unos años, a principios de los 2000, se la consideraba todavía como el “enfermo” de Europa.

La potencia de Alemania es “probablemente provisoria”, considera Lannoo, señalando sus “problemas económicos a largo plazo”, especialmente la disminución demográfica y la baja tasa de natalidad.

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