La población árabe de Jerusalén siente que la actual oleada de ataques palestinos sumada a lo que califica de “gatillo fácil” de las fuerzas de seguridad e israelíes armados los ha convertido a todos en un blanco y limitan sus movimientos estos días de violencia.
“Hay que tener mucho cuidado. Si te ponés la mano en el bolsillo para tomar la billetera ya te pueden pegar un tiro. Todo el mundo se ha vuelto loco”, señala Ahmed, un taxista de la ciudad, quien agrega que, estos días más que nunca, muchos posibles clientes se niegan a entrar en su vehículo una vez que advierten que es palestino.
Muchos israelíes, objeto de los más de 20 ataques que se han registrado en las últimas dos semanas, han limitado sus movimientos y extremado la cautela. Gran cantidad de parques, llenos habitualmente con niños por las tardes, están vacíos, las tiendas y calles más apagadas de lo normal; algunos han decidido evitar el transporte público y no son pocos quienes miran de reojo con suspicacia a árabes que se suben a un micro, pasan a su lado o los atienden en sus negocios.
Pero las calles de los barrios árabes también están mucho más vacías de lo normal. Todos tienen miedo: unos a ser atacados por un palestino que saque un cuchillo de la nada y, los otros, a ser confundidos con un posible atacante por gestos tan habituales como llevar una mano en el bolsillo, tocarse alguna parte del cuerpo de forma sospechosa o, simplemente, hacer un movimiento demasiado rápido.
También temen la violencia de extremistas judíos, que en las últimas semanas han recorrido las calles de Jerusalén en varias ocasiones llamando a la "venganza" y pidiendo "Muerte a los árabes".
Una ciudad que Israel defiende como “unida e indivisible” pero que tiene claramente dos partes (la árabe, ocupada por Israel, y la judía) hoy está más dividida que nunca y con la población de uno y otro lado evitándose en la medida de lo posible.
Muchos palestinos cuestionan que varios atentados no lo fueran realmente, si bien admiten que muchos otros sí ocurrieron. Ponen en duda, por ejemplo, el supuestamente efectuado por Fadi Alon en la noche del sábado 3 de octubre, del que trascendieron imágenes de cómo el joven era perseguido por ultraortodoxos y abatido por un policía.