Les gusta el rap, el hip hop, están hiperconectados y visten sin sentido de culpa con símbolos de la cultura estadounidense. Muchos jóvenes bolivianos que votan por primera vez no siguen los postulados antinorteamericanos de Evo Morales, amplio favorito a ganar hoy.
Las nuevas generaciones de votantes urbanos, entre 18 y 23 años, ven distante a su realidad diaria el programa indigenista y nacionalista de Evo.
En la salida de la estatal Universidad Mayor San Andrés, en el centro de La Paz, los estudiantes conversan al final de la tarde. Casi todos llevan su celular en mano. Chatean, usan las redes sociales y escuchan música.
“A muchos de nosotros no nos interesan las elecciones, porque no tenemos a quién votar. Es verdad que el país está mucho mejor, pero este gobierno no nos representa”, dice Osmar Giménez, un paceño de 20 años.
“Hoy interesa la cultura global. Alimentarnos de lo bueno que hay en todas partes”, agrega Raúl Martínez, de 23 años, otro estudiante que irá por primera vez a las urnas.
Pamela Flores, de 20 años y que estudia Ingeniería en la Universidad Católica, dice que valora en el gobierno de Morales que logró un mayor acercamiento entre bolivianos de distintos sectores sociales.
“Pero me entristece ver que así como antes los indígenas sufrían discriminación, ahora ellos tienen más poderes y discriminan a los que no son indígenas”.
En el paseo El Prado, grupos de jóvenes con sus gorras raperas bailan y se divierten al entrar la noche. Se escucha al rapero Snoop Dog y la música funciona como elemento integrador.
“Nos gusta el hip hop (norte)americano, es como una forma de protesta”, señala Marta Vichez (22 años), que tras acudir a clase vende bocadillos de chocolate en la salida de la universidad. “Algunos en La Paz hacen rap de un modo que fusiona las culturas”, comenta.
Así se creó en los últimos años un movimiento que algunos llaman hip hop aymara, que nació entre raperos de La Paz y El Alto con grupos como Huayna Rap.
Cantan en aymara, protestan contra la falta de oportunidades, la violencia policial y rescatan la lucha y los valores de aymaras y quechuas, mayoría indígena en el país.
Desempleo juvenil
Las encuestas muestran que en la captación del voto juvenil es donde mejoran las oportunidades de la oposición. Los jóvenes profesionales o con mejor formación se inclinan por el empresario Samuel Doria Medina, el liberal Jorge "Tuto" Quiroga y el ex aliado de Evo Morales, Juan del Granado.
Doria Medina, contra el flanco débil del gobierno, ha salido los últimos días a señalar que “el 20 por ciento de los jóvenes bolivianos no tiene empleo”, subrayando que el sector vive una realidad muy distinta al 3,2% de desocupación en el país que difunde el Ministerio de Economía.