El abogado José Vicente Haro ha sufrido en carne propia la persecución política y enfrentado amenazas de muerte por manifestar su pensamiento y defender la legalidad en su país.
El abogado José Vicente Haro ha sufrido en carne propia la persecución política y enfrentado amenazas de muerte por manifestar su pensamiento y defender la legalidad en su país.
Su historia personal avala la mirada crítica que mantiene sobre la radicalización del proceso chavista, en especial desde el último período de gobierno del mandatario fallecido.
Relata el joven especialista: “En 2013, cuando Chávez ya estaba enfermo y viajaba frecuentemente Cuba para tratarse, y Maduro comenzaba a tomar el relevo, quienes enfrentamos duramente los planes para establecer un estado socialista de corte marxista, el llamado ‘Plan de la Patria’, sufrimos fuertes presiones. Yo empecé a hacer lo que me corresponde hacer como activista y como profesor de Derecho Constitucional, que es dar opiniones fundamentadas y claras en torno a la situación venezolana. Y entonces comenzaron las amenazas de muerte... Luego, en el año 2015 se intensifica la situación con dos nuevas amenazas de muerte, de un grupo que se llama Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), la policía política del gobierno. La última fue muy grave, directamente me indicaron ‘si usted sigue denunciando (las graves violaciones de derechos humanos hacia presos y disidentes políticos) usted va a aparecer en el río Guaire (el que atraviesa Caracas). Me lo dijo, armado, el jefe de Investigaciones Estratégicas de ese organismo: ‘Tu cuerpo va a aparecer en el Guaire y va a parecer un delito común’.
-¿Cómo se puede sintetizar la situación actual en Venezuela?
-Es una situación muy compleja, pero hay dos aspectos principales para resaltar. En el orden democrático, hay que decir que estamos viviendo una situación que yo calificó como una ‘dictadura con apariencia de legalidad’.
Ya los especialistas en ciencias políticas han reconocido que dentro de las modernas dictaduras, que no son las mismas que había en el siglo XIX o XX, hay una modalidad que es aquella que se crea de la siguiente manera: llega el gobernante al poder a través de elecciones, y una vez en el poder, concentra todos los poderes, empieza a gobernar por decreto, de facto, deroga o desobedece la Constitución e impone un régimen de terror, de persecución política, de ataque a la disidencia, donde no se garantiza la libertades democráticas. Maduro ha amenazado reiteradamente ‘voy a disolver la Asamblea Nacional’.
En su intento de mantenerse en el poder como sea, él va a optar por caminos antidemocráticos parecidos a los de Alberto Fujimori en Perú, que disolvió el Parlamento.
En la práctica, si el no tuviera a su disposición el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que le obedece, ya hubiera disuelto la Asamblea Nacional, como hizo Fujimori en Perú en 1992.
Lo que sucede es que Maduro ha modificado la composición del TSJ para tener allí una mayoría consolidada, totalmente apegada al gobierno, donde gran parte de los magistrados son ex diputados, ex militantes o ex diplomáticos del Partido Socialista Unido de Venezuela (el PSUV, en el gobierno).
-¿Cómo va a terminar este proceso? ¿Logrará la oposición que se realice la consulta popular para remover a Maduro?
-Como el Consejo Nacional Electoral no está siguiendo las normativas constitucionales, veo muy poco probable que se pueda hacer un referéndum revocatorio antes del 10 de enero de 2017, que es la fecha necesaria para que se llame a elecciones. Si es después y el mandato de Maduro es revocado, asumiría el vicepresidente, o sea que tendríamos más de lo mismo. Yo veo la situación muy delicada desde el punto de vista institucional.
-¿Cuál es la situación de los derechos civiles?
-Es grave, porque no solamente están afectados los derechos civiles y políticos sino en general los derechos humanos. Ya tenemos cerca de 200 presos políticos.
Y esto ocurre por la aplicación del estado de excepción, que permite a la policía realizar detenciones arbitrarias sin orden judicial, allanamientos y encarcelamientos sin límites de tiempo.
Además del caso emblemático de Leopoldo López, tenemos muchísimos estudiantes y mujeres políticas presas políticas, personas que han sido víctimas de graves torturas por parte del Sebin, la tortura se ha convertido en una política de Estado.
Y diría que tenemos otro problema aún más grave: una crisis humanitaria, por la falta de acceso a los alimentos, al derecho a alimentarse correctamente.
La población está padeciendo restricciones tremendas, hay saqueos permanentemente. Y represión policial. Ocurre también en pueblos, en pequeñas poblaciones del interior, que no se conoce porque los grandes medios están en Caracas.
También hay un problema grave de acceso a las medicinas. Hay gente que se está muriendo, y eso está documentado por informes de ONGs internacionales que monitorean el cumplimiento de los derechos sociales en Venezuela….
-¿Qué pasaría si hubiera elecciones mañana mismo?
-Sin duda, Maduro las pierde. Pero los retos que le vendrían a la oposición no son nada fáciles. Hay mucho descontento social, y el descontento no es solamente hacia el gobierno, es un descontento social profundo, porque es el Estado el que dejó de tener la capacidad para responder a las necesidades de la población.
Muchas de las manifestaciones no son manifestaciones convocadas por partidos políticos, son espontáneas, de gente que ya no le importa si se es chavista o no chavista.
Hay gente que es chavista y manifiesta, gente de oposición que manifiesta, y lo que buscan es comida, medicinas, entonces el problema ya no pasa sólo por el tema electoral, el tema electoral es una válvula de escape para una gran olla de presión que hay en Venezuela...