A punto de cumplir un año como jefe de gobierno de Italia, Matteo Renzi, con su estilo moderno y su aire juvenil, logró sacudir a la clase política aunque todavía tiene pendientes las reformas prometidas.
A punto de cumplir un año como jefe de gobierno de Italia, Matteo Renzi, con su estilo moderno y su aire juvenil, logró sacudir a la clase política aunque todavía tiene pendientes las reformas prometidas.
El joven ex alcalde de Florencia, que el 22 de febrero del 2014 fue llamado para formar un gobierno que sacara a Italia de la crisis, considerado por un diario estadounidense como una “aplanadora” por su capacidad para acabar con sus rivales, es uno de los políticos más astutos de la historia reciente de la península.
Recién cumplidos sus 40 años, fiel a su estilo desinhibido y desenvuelto, Renzi logró el “desguace” de la vieja guardia de la política, sobre todo dentro de su propia formación, el Partido Democrático, imponiendo jóvenes figuras, entre ellas varias mujeres como ministras y parlamentarias.
“Hace un año me parecía un loco de atar, pero demostró que tiene mucho talento ante un sistema a pedazos, convirtiéndose en líder indiscutible”, explicó Giovanni Orsina, politólogo de la Universidad Luiss de Roma.
En enero, la reforma de la ley electoral propuesta por Renzi superó el decisivo voto del Senado y debe ser ratificada por la Cámara de Diputados. Se trata de una ley diseñada para ser aplicada únicamente para la Cámara de los Diputados, ya que Renzi se ha propuesto suprimir el Senado, que quedaría relegado a una Cámara no electiva.