El Parlamento israelí votó en la madrugada de ayer una ley que establece una pena mínima de tres años de prisión contra los lanzadores de piedras, indicó la web de la Knesset.
El Parlamento israelí votó en la madrugada de ayer una ley que establece una pena mínima de tres años de prisión contra los lanzadores de piedras, indicó la web de la Knesset.
La ley, con el apoyo del gobierno de Benjamin Netanyahu y aprobada con 51 votos a favor y 17 en contra, coincide con la ola de violencia que empezó a principios de octubre en Jerusalén y la Cisjordania ocupada.
En estos dos territorios es muy frecuente que jóvenes palestinos lancen piedras contras las fuerzas de seguridad israelíes o contra los civiles que circulan en coche.
La ley establece que los jueces no podrán rebajar la pena mínima “excepto en condiciones especiales” sin precisar.
Además prevé congelar las ayudas sociales a los padres de los menores de edad condenados por delitos de seguridad o “lanzamientos de piedras por motivos nacionalistas o en el marco de actividades terroristas” durante el período de su detención.
Según el ponente de la ley, el diputado Nissan Slomiansky del partido nacionalista religioso “Hogar judío”, la pena mínima es una medida de disuasión contra lo que considera “intentos de asesinato”.
En setiembre, Netanyahu declaró la guerra a los jóvenes que lanzan piedras tras la muerte de un israelí de 65 años, que perdió el control de su vehículo al ser atacado a pedradas por un grupo de palestinos en Jerusalén Este.
Cierran radio palestina
El ejército de Israel registró una emisora de radio palestina en Cisjordania ayer y confiscó equipos que, según afirmó, estaban siendo utilizados para emitir llamados a atacar a israelíes.
El cierre de la emisora Al Hurria de Hebrón se produjo durante la noche, dijo el ejército, que la acusó de incitar a la violencia en la volátil ciudad cisjordana.
Israel sostiene que la actual ola de violencia, que comenzó a mediados de setiembre, tiene su origen en una campaña palestina de mentiras en torno a un polémico lugar sagrado en Jerusalén. Los palestinos responden que es el resultado de casi medio siglo de ocupación.
Once israelíes han muerto en ataques palestinos, en su mayoría apuñalados, y las tropas israelíes han matado a 69 palestinos, incluyendo 43 que, según Israel, eran atacantes.
La ola de violencia no muestra signos de calmarse. El lunes, un palestino apuñaló e hirió de gravedad a un hombre de 70 años en el centro de Israel sólo horas después de que otro palestino acuchillara a varias personas, entre ellas una mujer de 80 años, en un incidente cerca de Tel Aviv.
Hebrón, la ciudad más grande de Cisjordania, es un punto especialmente conflictivo. Varios cientos de colonos judíos viven en enclaves fortificados en la ciudad, entre docenas de miles de palestinos. En el último mes, la ciudad registró 29 ataques palestinos, 22 de ellos agresiones con arma blanca, además de cuatro asaltos con autos y tres balaceras, explicó el ejército.