Varios testigos declararon ante el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, que fueron obligados por el entonces ministro de Fomento Francisco Alvarez Cascos a forzar que la trama corrupta Gurtel, la más importante en la historia española, obtuviera 27 contratos.
Los testigos, cuyas grabaciones de la declaración atruenan hoy en radio y televisión, eran técnicos de Aena (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea), una empresa estatal, que tenía a su cargo la organización de ferias y exposiciones.
La noticia domina los medios de comunicación porque varios juristas señalan que, por fin, existe una prueba plena, “el revólver humeante”, que vincula a la trama Gurtel (“correa” en alemán) con Francisco Alvarez Cascos, una de las más importantes personalidades del Partido Popular. El dirigente fue durante años diputado, senador, secretario general del Partido Popular, vicepresidente del gobierno en la época de José María Aznar y ministro de Fomento.
La policía presentó un informe al juez Ruz señalando que a las empresas de Francisco Correa (cabecilla de la trama Gurtel) se le adjudicaron contratos para celebrar eventos del organismo aeroportuario, Aena. En total se trata de 27 contratos por 2,4 millones de euros.
En el sumario, que inició el juez Baltazar Garzón, consta que el líder de la trama corrupta relató al magistrado español el negocio que tenía con Aena.
El informe policial precisa que Alvarez Cascos fue el mayor receptor en el reparto de beneficios que obtuvo la trama Gurtel de la contratación con el PP entre 2003 y 2004. “Se trata de una persona con gran capacidad de influencias pues cobra de las dos partes siendo el mayor perceptor del dinero”, dice la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).
El 2 de diciembre, el juez Rus llamó a declarar a tres técnicos de Aena. Aseguraron ante el fiscal, las grabaciones están en los medios, que desde la Dirección de Comunicación de Aena les informe que “había órdenes” de contactar con Francisco Correa desde que el Partido Popular ganó las elecciones en el año 2000.
También declararon que les indicaron que las empresas del principal dirigente de la trama Gurtel debían ganar los concursos u obtener adjudicaciones de urgencia para contratos sobre la organización de eventos. Aena acabó participando en ferias sin interés para que las empresas de Correa recibieran contratos. Los tres testigos denunciaron “amenazas de despido” si no maniobraran para favorecer a Correa.
Los tres técnicos trabajaban para el Departamento de Relaciones Públicas e Imagen de Aena dependiente del Ministerio de Fomento. No fueron las únicas amenazas, varios empresarios del sector que protestaron ante el Ministerio de Fomento por la irregularidad de los contratos a favor de Aena fueron informados de que si continuaban con su actitud jamás volverían a obtener un contrato o una licitación de la empresa estatal.
Los empresarios indignados denunciaron la “vergonzosa y escandalosa situación”, según dijo la testigo María Rosa Plasencia en el juzgado. Añadió que estas personas llegaron a temer por la seguridad del público ante la “ínfima calidad” de los materiales con que construía Correa los stands para Aena. Pero no se produjeron inspecciones. Los técnicos denuncian a funcionarios, con nombre y apellido, por ser los responsables de estas irregularidades.
Los investigadores estiman que la trama Gurtel obtuvo tres millones de euros por estos trabajos que se repartieron en seis partes idénticas una de ellas identificada como “PAC”, una sigla que la policía atribuye a “Paco Alvarez Cascos”.