Un tribunal de Londres ordenó ayer la liberación condicional del etarra Antonio Troitiño, reclamado por España, tras la anulación por una corte europea de la doctrina Parot, que permitía alargar la estadía en la cárcel de presos con delitos de sangre.
El juez John Thomas ordenó que Troitiño fuera liberado anoche y que se presente cada día, a partir de mañana jueves, en una comisaría de Londres durante 7 dias, plazo en el que espera que las autoridades españolas resuelvan qué hacer con la orden de extradición.
Troitiño, de 56 años, fue detenido en Londres en junio de 2012, a requerimiento de las autoridades españolas, tras haber pasado 24 años de cárcel en España (había sido condenado a 2.232 años por 22 asesinatos). Un tribunal de Londres aprobó su extradición en junio de este año, pero Troitiño apeló.
Madrid reclama a Troitiño para que cumpla los 2.096 días que le quedan para cumplir el máximo de 30 años de cárcel previsto por la ley española, en aplicación retroactiva de una jurisprudencia sobre el cálculo de reducción de penas conocida como la "doctrina Parot".
Pero el Tribunal Europeo de Derechos Humanos invalidó el lunes esa jurisprudencia y ordenó la liberación de Inés del Río (ver nota principal), coacusada en algunos de los delitos que se le reprochan a Troitiño, como miembros de la organización independentista armada vasca ETA.
Del Río salió de la cárcel ayer, tras purgar más de 26 años de prisión.
"Si ella fue liberada, es justo que él lo sea", dijo el juez Thomas al explicar la decisión de otorgar la libertad condicional a Troitiño.