La
La
infanta Cristina, hija menor del rey Juan Carlos
, sería una pieza clave en la trama de corrupción en el que está implicado su esposo,
el duque de Palma Iñaki Urdangarín
, según nuevos datos de la investigación revelados hoy por la prensa española.
Estas pruebas, basadas en testimonios de asesores fiscales y notarios que trabajaron con Urdangarín y su ex socio, Diego Torres, acercan cada vez más la infanta a una imputación por
evasión y blanqueo
.
El nombre y apellido de la infanta aparecen en la sociedad Aizoon, que comparte al 50 por ciento con su esposo, para servir de "escudo fiscal", de acuerdo con el testimonio de Miguel Tejeiro, notario de los Duques de Palma y cuñado de Torres.
Tejeiro fue quien diseño la constitución de Aizoon e insistió en la necesidad de que la hija del rey figurara en el entramado solitario destinado al desvió de fondos públicos y blanqueo, con el objetivo de "disuadir a la Agencia Tributaria de una eventual inspección", informa el diario El Mundo, citando fuentes de la investigación.
Un reputado notario barcelonés, Carlos Masiá Martí, habría intentado disuadirlo debido a los problemas que podría tener la Infanta en un futuro, pero fue en vano, ya que Tejeiro estaba convencido de que su participación era fundamental.
El periódico sostiene que la hija del Rey gozó de la consideración de "agujero negro" en el seno de Hacienda, una denominación que los inspectores utilizan para aquellas personas, como es el caso de miembros de la Familia Real española y personajes de relevancia institucional, exentas de cualquier tipo de inspección tributaria.
Una prueba de ello sería el dato que el Fisco descubrió recientemente un espectacular incremento patrimonial de la Infanta, un total de 13 fincas rústicas (propiedades), que jamás había sido rastreado de oficio.
El mismo diario publicó la semana pasada que la infanta emitió decenas de facturas para cobrar
un falso alquiler de su Palacete de Pedralbes a Aizoon,
empresa a la que su marido habría desvirado parte de los millones de euros de fondos públicos que se apropió indebidamente.
Se trata de un detalle que se desprende de otro dato: que la hija del rey de España se había autoalquilado el mencionado palacete, su vivienda habitual de Barcelona, para desviar dinero de Aizoon y engañar así a Hacienda.
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El duque de Palma fue imputado en 2011 por la presunta apropiación indebida de más de seis millones de euros a través del Instituto Nóos, una fundación aparentemente sin fines de lucro y vinculada al deporte que obtuvo suntuosos contratos con administraciones gobernadas por el conservador Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.
Parte del dinero apropiado fue desviado a Aizzon, sociedad que nunca tuvo actividad real alguna -figura como consultora- sino que funcionó como "sociedad instrumental", según la investigación.
La infanta Cristina y Urdangarín adquirieron ante notario el 100 por ciento de Aizzon el 11 de febrero de 2003 a cambio de 3.000 euros, que depositaron como capital social en una notaria de Esplugues de Llobregat, población vecina a Barcelona.
Tejeiro, abogado y ex profesor de la escuela de negocios IESE, y quien se encargó de constituir Aizoon, está imputado por diseñar el plan para sacar el dinero de Nóos y evadir el máximo posible de impuestos de los fondos públicos que ésta entidad se adjudicó.
En abril, el juez del caso, José Castro, de los tribunales de Palma de Mallorca, imputó a la infanta Cristina por su presunta complicidad en los delitos cometidos por Urdangarín y Torres, pero posteriormente una instancia judicial superior anuló la decisión judicial al considerar que no había pruebas suficientes.
Sin embargo, el magistrado siguió investigando a la hija de rey por un posible fraude fiscal vinculado a su papel en Aizoon.
Así, la hija menor del rey, una exitosa empresaria de 46 años, se encuentra otra vez al borde de convertirse en la primera miembro de la monarquía española en tener que rendir cuentas a la justicia, un hecho inédito en la historia democrática del país.
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