8 de marzo de 2013 - 01:13

Incógnita y polémica sobre dónde será sepultado

Ayer, a un día antes del funeral del presidente Hugo Chávez, los venezolanos no conocían dónde será sepultado. Unos afirman que será en su natal Sabaneta, a 430 km al suroeste de Caracas, pero la avalancha de seguidores clama que sea llevado al Panteón, donde están los restos del libertador Simón Bolívar, generando un debate nacional.

“Chávez al Panteón, junto con Simón”, se oye a gritos de cuando en cuando en las afueras de la capilla ardiente, en la Academia Militar, donde cientos de miles forman filas para pasar frente al féretro donde yacen los restos del presidente.

El canciller venezolano Elías Jaua dijo ayer a la tarde: “En el transcurso del día vamos a estar dando los detalles de lo que va a ser la ceremonia oficial del día de mañana (por hoy) y el traslado del comandante presidente hacia el sitio final donde va a reposar”.

La incógnita provocó en las calles, en las redes sociales y en los medios de comunicación, toda una discusión en torno a si debe ser sepultado en el Panteón Nacional, en el centro histórico de Caracas.

El artículo 187, inciso 15, de la Constitución venezolana, establece que se podrán conceder “los honores del Panteón Nacional a venezolanos y venezolanas de ilustres, que hayan prestado servicios eminentes a la República, después de transcurridos 25 años de su fallecimiento”.

Los criterios y procedimientos legales parecen no estar muy claros. El historiador José Jiménez sostiene que por “el clamor popular” se podría decidir la sepultura en el Panteón por decreto presidencial; pero otros analistas como Agustín Blanco señalan que esa decisión correspondería a la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista.

“No hay ningún precedente en que se haya llevado a un ciudadano al Panteón en los días de su muerte, pero podría haber una solicitud que pase por encima de la normativa existente. La Asamblea podría hacer los considerandos, justificar y aprobarlo por decreto”, afirmó Blanco, catedrático de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

El historiador Freddy Rincón declaró a un diario local que no están estrictamente definidos los criterios que deben cumplirse para que un ciudadano sea llevado al Panteón Nacional. “Los criterios van cambiando según la época”, afirmó.

En las afueras del Panteón, cuyas puertas permanecen cerradas, policías y funcionarios impedían ayer a los periodistas que se acercan tomar fotografías del exterior, pidiéndoles su identificación.

Un grupo de jardineros se ocupaba allí de acondicionar las zonas verdes.

Anexo al Panteón, Chávez hizo levantar un mausoleo para el Libertador Simón Bolívar, de 50 metros de altura y recubierto de cerámica blanca, que ya está listo pero aún no se ha inaugurado. Algunos rumores apuntan que ahora lo será.

“Me sumo a la mayoría del Pueblo venezolano que pide a nuestro Comandante en el Panteón Nacional, desde la Asamblea Nacional haremos todo para que así sea”, escribió el presidente parlamentario Diosdado Cabello, en su cuenta de Twitter.

En el cortejo seguido por una marea humana el miércoles, desde el hospital militar, donde murió Chávez la tarde del martes tras batallar desde junio de 2011 contra el cáncer, hasta la Academia Militar, la gente pedía llevarlo al Panteón. “La voz del pueblo es la voz de Dios”, añadió Cabello, en su cuenta de Twitter.

A 430 km al suroeste, en el pequeño pueblo de Sabaneta (Estado de Barinas), los lugareños se apropian, por derecho propio, de lo que consideran sería un privilegio.

“Estamos dándole realce para homenajear al presidente pero todavía no hay ninguna noticia de que lo vayamos a traer, veníamos a arreglar su casa”, dijo una mujer que adornaba con flores y banderas la vivienda de la abuela de Chávez, hoy convertida en un edificio de tres pisos que alberga un jardín de niños.

El ministro de Comunicaciones, Ernesto Villegas, aseguró que el gobierno respetará la decisión que adopte la familia de Chávez.

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