La oposición venezolana convocó para hoy a una marcha exigiendo el desarme de paramilitares chavistas -con los que el gobierno niega vínculos- en un país convulsionado por casi 3 semanas de protestas opositoras que han dejado al menos 8 muertos.
La oposición venezolana convocó para hoy a una marcha exigiendo el desarme de paramilitares chavistas -con los que el gobierno niega vínculos- en un país convulsionado por casi 3 semanas de protestas opositoras que han dejado al menos 8 muertos.
La marcha de hoy se superpondrá con otra convocada por "mujeres chavistas", reeditando por segunda vez en una semana el riesgo de que protestas de ambos bandos confluyan en un país altamente polarizado, con alta inseguridad, desabastecimiento y cruzado por disturbios.
"Los invito a que el sábado (por hoy) den un rechazo contundente contra los grupos paramilitares. Será una oportunidad para demostrar que la inmensa mayoría de los venezolanos rechazan lo que está pasando", dijo el líder opositor Henrique Capriles, quien perdió las últimas elecciones con Maduro por un estrecho margen.
Con su llamado pareció volverse a colocar a la cabeza visible de la oposición, luego de que en los últimos días el protagonismo había sido ocupado por el sector radical de la Mesa de Unidad Democrática, cuyos dirigentes promueven la táctica de ocupar las calles para conseguir un cambio de gobierno. Entre ellos está Leopoldo López, preso por incitación a la violencia en una cárcel militar cerca de Caracas.
"Este es un ataque más que llegó un poco al límite porque lo llevaron a la cárcel y eso tiene sus consecuencias. Muchos venezolanos están de la misma forma indignados y encarcelados, y no por Leopoldo sino por cómo están viviendo los venezolanos", dijo Lilian Tintori, esposa de López.