El chavismo es favorito para revalidar su mayoría en los comicios del próximo 16/12 en las 23 gobernaciones, pero su meta es arrebatar a la oposición Zulia, Carabobo y especialmente Miranda, el populoso estado que abarca parte de Caracas y es gobernado por el líder opositor Henrique Capriles.
“Para la oposición, perder Zulia solo sería malo, pero Miranda sería demoledor. Sacaría fuera de juego a Capriles, un hueso muy duro de roer”, dijo el presidente de Datanálisis, Luis León.
Algunos analistas interpretan que el retorno de Chávez fue como una movida para irrumpir en la campaña, captar la atención del país y capitalizar el voto.
“Chávez se hizo el muerto como las lagartijas para que el enemigo se descuidara y hacer una jugada imprevista”, afirmó Carmen Beatriz Fernández, presidenta de la consultora DataStrategia.