La compañía estadounidense IDT Domestic Telecom y el monopolio estatal cubano de telecomunicaciones Etecsa, anunciaron ayer un acuerdo para la primera “interconexión directa” entre ambos países en décadas, en otro paso en el proceso de normalización de lazos bilaterales.
“Etecsa y la compañía norteamericana IDT Domestic Telecom, Inc. han concluido las conversaciones con el propósito de suscribir un Acuerdo de Servicios para la Operación de Telecomunicaciones Internacionales, que permitirá la interconexión directa entre Estados Unidos y Cuba”, dijo la empresa cubana.
“El restablecimiento de las comunicaciones directas entre Estados Unidos y Cuba permitirá mayores facilidades y calidad en las comunicaciones”, destacó Etecsa.
Durante décadas las llamadas entre ambas naciones se han tenido que hacer a través de terceros países, con altas tarifas, en virtud del embargo estadounidense a la isla, vigente desde 1962.
El 17 de diciembre los presidentes Barack Obama y Raúl Castro hicieron el histórico anuncio de que ambos países restablecerían relaciones diplomáticas tras medio siglo, y el 22 de enero se celebró en La Habana una primera ronda de conversaciones de alto nivel con tal fin. La segunda será el 27 de febrero en Washington.
Al hacer el anuncio, Obama dijo que las empresas de telecomunicaciones podrían ofrecer servicios a Cuba, que se declaró dispuesta a recibirlos.
"Un paso en la liberalización"
IDT, con sede en Newark, Nueva Jersey, es el mayor proveedor estadounidense de llamadas internacionales en el mundo. Cotiza en la bolsa de Nueva York y también ofrece otros servicios, según su sitio web.
Las telecomunicaciones han sido centro de tensiones entre ambos países en el último medio siglo. La isla ha estado privada de conectarse a cables submarinos norteamericanos en virtud del embargo, lo que encarecía las llamadas, pues debían ser satelitales.
Las llamadas desde y hacia la isla están entre las más caras del continente. Llamar a Estados Unidos desde Cuba cuesta 2,7 dólares el minuto, el triple que llamar, por ejemplo, desde Chile.
Además, en otros países se pueden hacer llamadas internacionales por internet, algo imposible en Cuba, donde casi no existen las conexiones domiciliarias a la red.
Washington y La Habana tampoco tienen servicio de correo directo, que fue interrumpido en 1963. En 2013 ambas partes retomaron el diálogo para restablecerlo, lo que no se ha logrado hasta ahora.
Como parte del acercamiento, los departamentos de Comercio y del Tesoro de EEUU anunciaron el 15 de enero la flexibilización de las restricciones a viajes a Cuba, para el envío de remesas y cierto intercambio comercial. Desde entonces compañías estadounidenses han expresado interés en vender productos y servicios a la isla, que importa gran parte de lo que consume.
La empresa estadounidense de video en línea Netflix, que cuenta con 57 millones de clientes en 50 países, comenzó a operar este mes en Cuba, y poco antes Mastercard y American Express anunciaron que se podrá usar en la isla sus tarjetas de crédito emitidas en Estados Unidos.
El gigante de la informática Apple anunció esta semana que “algunos de sus productos y parte de su software se encuentra ya dentro de las categorías legales para exportarse a Cuba”.