Cuba dio ayer su apoyo incondicional a su aliado venezolano y fustigó las nuevas sanciones de Washington contra Caracas, marcando el primer diferendo entre los dos países después del anuncio de su histórica reconciliación en diciembre.
Cuba dio ayer su apoyo incondicional a su aliado venezolano y fustigó las nuevas sanciones de Washington contra Caracas, marcando el primer diferendo entre los dos países después del anuncio de su histórica reconciliación en diciembre.
Una declaración del gobierno cubano subrayó su “incondicional apoyo” al presidente Nicolás Maduro y calificó las sanciones a Caracas anunciadas el lunes por el presidente Barack Obama de medida “arbitraria y agresiva”, que “suena poco creíble y desnuda los fines de quienes la hacen”.
La declaración está firmada por el “Gobierno Revolucionario de la República de Cuba”, denominación no usada desde hacía dos años, la última vez en ocasión de la muerte de su "mejor amigo", el presidente venezolano Hugo Chávez (1999-2013).
Aún más, Fidel Castro, alejado del poder desde 2006 por razones de salud, aplaudió la respuesta de Maduro, quien solicitará al Parlamento venezolano una ley “habilitante y antiimperialista”, luego de que Obama afirmara que Venezuela es “una amenaza a la seguridad nacional” de Estados Unidos.
“Te felicito por tu brillante y valiente discurso frente a los brutales planes del Gobierno de Estados Unidos. Tus palabras pasarán a la historia como prueba de que la humanidad puede y debe conocer la verdad”, le escribió Fidel Castro en un escueto mensaje, publicado en la prensa cubana ayer.