El primer ministro griego, Alexis Tsipras, acusó ayer a las autoridades macedonias de haber tenido un comportamiento “vergonzoso”, por la forma de repeler el domingo a cientos de migrantes que intentaron forzar la frontera entre ambos países en Idomeni.
La tensión seguía siendo palpable ayer en este improvisado campo de refugiados. A media jornada, los migrantes volvieron a manifestar frente a la frontera macedonia y por la tarde se registraron incidentes entre grupos de diferentes nacionalidades.
Tsipras denunció el uso, por parte de la policía macedonia, de “gases lacrimógenos y balas de caucho frente a una gente que no suponía una amenaza ni estaba armada”.
“Es una gran vergüenza para la sociedad europea y para un país que quiere formar parte de ella”, estimó el dirigente griego.
Los incidentes del domingo comenzaron cuando, un centenar de migrantes, entre los miles que llevan acampando mes y medio en Idomeni, intentó cruzar la frontera. Unos 500 se apiñaron luego cerca de ésta, protestando y lanzando piedras contra las fuerzas macedonias.
En respuesta, la policía macedonia respondió lanzando gases lacrimógenos y, según Grecia, disparando balas de caucho, lo que Macedonia niega.
Macedonia acusó a la policía griega de pasividad. “Durante los incidentes, la policía griega no intentó intervenir ni atajar los incidentes”, afirmó el ministerio macedonio del Interior en un comunicado.
El ministro del Interior griego, Nikos Toskas, advirtió por su parte sobre el riesgo de que “la gente a la que se golpeó ayer se convierta en los yihadistas de mañana, si no tenemos cuidado”.
La oenegé Médicos Sin Fronteras (MSF) dijo que, entre los 260 heridos que contó, dos seguían hospitalizados el lunes. Entre 30 y 40 “fueron alcanzados por balas de caucho, (incluyendo tres niños de menos de 10 años en la cabeza”, aseguró su portavoz, presente en Idomeni, Jonas Haeensen.
Acuerdo entre gobiernos de Atenas y Lisboa
Los gobiernos de Grecia y Portugal hicieron causa común ayer para reforzar la cooperación entre países de la Unión Europea para gestionar la crisis de los migrantes y contra las políticas de austeridad, según una declaración conjunta firmada por los gobernantes de ambos países.
Durante una visita del primer ministro portugués Antonio Costa, a Atenas, los dos gobiernos firmaron un texto en que destacan su voluntad de “fortalecer la cooperación” para enfrentar los desafíos a los que está confrontada la UE.
“El ala neoliberal de derecha de Europa quiere imponer un modelo único sin alternativas. Grecia y Portugal han probado que otros caminos democráticos son posibles”, dijo el primer ministro portugués, el socialista Antonio Costa.
Costa dijo que su gobierno presentará a la UE, a finales de abril, una nueva propuesta. Agencia AFP