La tensión subió un peldaño ayer en el campamento de Idomeni, en la frontera greco-macedonia, donde unos 260 migrantes resultaron heridos cuando la policía usó gases lacrimógenos para disolver una manifestación en la que se exigía la “apertura de las fronteras”.
Los incidentes comenzaron por la mañana, cuando algunos de los 500 migrantes apiñados junto a la barrera fronteriza para reclamar su apertura intentaron forzar la alambrada, y lanzaron piedras contra los agentes macedonios. Estos a su vez respondieron con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras.
Decenas de migrantes se desmayaron. Fueron auxiliados por unidades médicas de las ONG presentes. “Unas 200 personas fueron socorridas por nuestra unidad médica por problemas respiratorios, 30 por heridas causadas por balas de plástico y 30 por otras lesiones”, dijo Achilleas Tzemos, responsable de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el campamento de Idomeni.
La policía macedonia negó sin embargo haber utilizado balas de plástico. “Empleamos productos químicos autorizados y ningún tipo de bala”, declaró Liza Bendvska, portavoz de la policía macedonia.
No obstante, el portavoz del servicio griego de coordinación de la crisis migratoria, Giorgos Kyritsis, denunció el uso “peligroso y condenable” de “balas de plástico, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras”·
Este es el tercer incidente de envergadura en Idomeni desde el cierre total de la frontera. A finales de febrero, la policía había lanzado gases lacrimógenos tras un primer intento de paso forzado.
El 15 de marzo cientos de migrantes lograron entrar a Macedonia, pasando por un río, pero la policía macedonia los envió de vuelta a Idomeni.
Tras los choques del domingo, Kyritsis pidió a “los migrantes no escuchar los rumores” y “cooperar con las autoridades griegas para ser transferidos a centros de acogida”. Los migrantes se manifestaron tras circular rumores en los últimos días de que Macedonia iba a abrir la frontera. Desde hace un mes y medio, más de 11.000 refugiados acampan en condiciones miserables en la frontera pidiendo su apertura.
Ésta sigue cerrada desde comienzos de marzo, cuando los países de la llamada ruta de los Balcanes, por los que pasaban los migrantes camino de Alemania o el norte de Europa, decidieron cerrar sus puertas.