El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, afirmó ayer que la readecuación tarifaria que comienza a regir este mes en los servicios de luz y gas tiene por objetivo normalizar los valores, y dijo que se aspira a que “la producción de gas en Argentina pueda ser sustentable e ir reduciendo la dependencia de la importación”.
También aseguró Aranguren que "hay una continua reducción de los niveles de corte", y que "en el verano pasado, comparado con el anterior, los cortes de media tensión se redujeron 45% y los de baja tensión 9%", porque "hay mejor mantenimiento de la red eléctrica" y hubo inversiones por "$ 45.000 millones".
Acerca de la garrafa social, indicó que se elevó el precio máximo de referencia de la garrafa de 10 kilos de $ 135 a $ 185, y que se está buscando "un sistema de inspección junto a la Secretaría de Comercio" para que se respete ese precio en el mercado.
“Somos importadores del 25% del gas que estamos consumiendo. Eso en un país que es abundante en recursos hidrocarburíferos es un sacrilegio.
Tenemos que recuperar la inversión que nos lleve a tener precios cada vez más bajos en la energía. Si no salimos de este esquema vamos a tener que seguir soportando precios de importación", concluyó.
Aranguren calculó que la suba de tarifas tendrá un impacto en la inflación que mide el Indec, por única vez de entre 1,2 y 1,3% en los precios regulados.
Concluyó agregando que hay un incremento de la demanda de gas y electricidad “que tiene que ver con una recuperación de la industria” y dijo que ya se ha comenzado a ver una “recuperación estructural de la producción” de gas natural.