El ejército sirio bombardeaba ayer los alrededores de Damasco, donde murieron unas veinte personas, con lo que la batalla de Siria parece concentrarse en torno a la capital, de donde el régimen está dispuesto a alejar definitivamente a los rebeldes.
El ejército sirio bombardeaba ayer los alrededores de Damasco, donde murieron unas veinte personas, con lo que la batalla de Siria parece concentrarse en torno a la capital, de donde el régimen está dispuesto a alejar definitivamente a los rebeldes.
Estos bombardeos se producen al día siguiente de una sangrienta jornada -85 muertos el sábado en todo el país- en la que los rebeldes lograron tomar una parte importante de un aeropuerto militar, según fuentes opositoras.
Los rebeldes se ampararon de una "gran parte" del aeropuerto militar de Marj el Soltan, a 15 km del este de Damasco, donde destruyeron dos helicópteros, según el Observatorio sirio de Derechos Humanos (OSDH). Las tropas del gobierno utilizaban esos helicópteros para ametrallar los pueblos y localidades de la región.
Sin embargo, las tropas permanecían presentes en los alrededores del aeropuerto, y seguían bombardeando la mayoría de las localidades cercanas.
Los rebeldes instalaron sus bases de retaguardia en esta región de vergeles, que rodean la capital, adonde lograron acercarse y obtener algunas victorias durante el verano pasado. Sin embargo, fueron luego expulsados de ella por las fuerzas del régimen.