Al concluir uno de los años más sufridos y sangrientos de persecución por parte de los ultraislámicos para los cristianos en Oriente Medio, especialmente en Irak y Siria, Francisco envió un mensaje que los acompaña “en el llanto y el dolor”. También les anunció: “Espero tanto tener la gracia de ir en persona a visitarlos, confortarlos”.
El mensaje no nombra al Califato del Estado Islámico, responsable principal de los miles de ataques, asesinatos y persecuciones de todo tipo a los cristianos y miembros de otras religiones, incluso a musulmanes que los líderes yihadistas consideran “heréticos”, como los chiítas.
Pero el Papa señala que los tiempos se han hecho más duros en Oriente Medio, donde los cristianos han padecido muchas tribulaciones, “especialmente por la actividad de una reciente y preocupante organización terrorista, de unas dimensiones nunca antes vistas”.
Esa organización, que es el Estado Islámico, “comete todo tipo de abusos y prácticas inhumanas”. Se estima que 75 cristianos abandonan por día Irak y un centenar Siria, envuelta en una terrible guerra civil con más de 200 mil muertos en poco más de dos años. Las comunidades cristianas en Oriente Medio se han reducido drásticamente y este es uno de los dramas que más preocupan al Papa argentino.
“Sigo cada día las noticias del inmenso sufrimiento de tantas personas en Oriente Medio. Pienso especialmente en las madres, los niños, los ancianos, los desplazados y los refugiados, los que pasan hambre y los que tienen que soportar la dureza del invierno sin un techo bajo el que protegerse”, agrega Francisco en el mensaje. “Para muchos de ustedes los cantos de la noche natalicia se mezclarán con lágrimas y suspiros”.
El Papa recordó las personas secuestradas, una parte de las cuales ha sido decapitada por los fanáticos del Estado Islámico, “entre las cuales se encuentran algunos obispos ortodoxos y sacerdotes de diversos ritos”.
El diálogo con una actitud de apertura, en la verdad y el amor, “es también el mejor antídoto contra la tentación del fundamentalismo religioso, que es una amenaza para los creyentes de todas las religiones”.