El Papa Francisco alabó los “pequeños pasos” diplomáticos que llevaron a un reacercamiento entre Estados Unidos y Cuba, al expresar su alegría por el resultado de algo que ayudó a concretar.
El Papa Francisco alabó los “pequeños pasos” diplomáticos que llevaron a un reacercamiento entre Estados Unidos y Cuba, al expresar su alegría por el resultado de algo que ayudó a concretar.
“Hoy todos estamos felices porque vimos cómo dos pueblos que llevaban tantos años separados dieron ayer un paso para acercarse”, dijo Francisco ayer en sus primeros comentarios al respecto.
En palabras a un grupo de nuevos embajadores a la Santa Sede, Francisco dijo que la diplomacia es “un trabajo noble... de pequeños pasos, de pequeñas cosas que siempre terminan haciendo la paz, uniendo el corazón de los pueblos y la propagación de la fraternidad entre los pueblos”.
Francisco jugó un papel crucial en acercar a Estados Unidos y Cuba, para lo que escribió a los presidentes Barack Obama y Raúl Castro el verano pasado, alentándolos a encontrar soluciones humanitarias a sus diferencias.
El Pontífice ofreció que el Vaticano sirviera como facilitador y se logró un acuerdo allí en octubre. El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, un veterano diplomático, ayudó a sellar el acuerdo.