La policía francesa evacuó ayer a varios cientos de inmigrantes, algunos enfermos de sarna, de la zona portuaria de Calais (norte), donde se habían instalado hace semanas con la esperanza de partir a Inglaterra.
La policía francesa evacuó ayer a varios cientos de inmigrantes, algunos enfermos de sarna, de la zona portuaria de Calais (norte), donde se habían instalado hace semanas con la esperanza de partir a Inglaterra.
Unos 200 policías y gendarmes evacuaron a los cerca de 550 inmigrantes instalados en tres campos, según las estimaciones oficiales, en una operación criticada por las organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional o Médicos del Mundo.
El desalojo comenzó a las 7.30 (2.30 argentina) en el "campo de los sirios", el más importante, donde las fuerzas de seguridad verificaron sistemáticamente todas las tiendas ante la atenta mirada de militantes de derechos humanos e inmigrantes reagrupados al otro lado de la calle.