viernes 14 de mayo de2021

Imputaron al hombre que atropelló con un tractor a un trabajador de su finca
El dueño de una finca en Maipú atropelló a un joven con su tractor / Imagen de video
Fincas

Imputaron al hombre que atropelló con un tractor a un trabajador de su finca

Es por amenazas y lesiones leves. La familia de obreros rurales espera poder terminar su casa y que le paguen lo adeudado

Imputaron al hombre que atropelló con un tractor a un trabajador de su finca
El dueño de una finca en Maipú atropelló a un joven con su tractor / Imagen de video

El video que se viralizó en las últimas horas muestra cómo un hombre avanza con un tractor para romper un portón y arrastra a otros dos que se habían puesto en su camino. Uno de ellos queda contra un poste y se le aplasta la pierna. Las imágenes, gritos y llantos conmocionan. Pero, ¿cómo se llegó a esta situación?

Urbano Lamas Rodríguez, el padre del joven que terminó con lesiones en su pierna, cuenta que hace unos cinco meses que el dueño de la finca donde trabajan les adeuda pagos. Explica que, desde el primer momento (en mayo de 2017), tuvieron diferencias entre lo que el “patrón” les pagaba y lo que ellos entendían que les correspondía. “Pero siempre fui de esperar y aguantar, porque cuando uno anda de finca en finca no logra lo suficiente para alcanzar sus propósitos para el futuro”, acota.

Sin embargo, cuando Lamas se enteró de que a otros productores les estaban pagando $ 45 el kilo de ajo, mientras a él apenas le dieron $ 15, le cuestionó al dueño de la finca el porqué de esa diferencia. Para entenderlo, su producción fue de 90 mil kilos, por lo que se trataba de más de 2,5 millones de pesos de variación. El hombre le respondió que, si le gustaba bien y que sino, se fuera, por lo que el trabajador resolvió no plantar nada más hasta que no le pagaran para poder irse.

Desde entonces, siguió cosechando con su esposa y cuatro hijos –los otros cuatro son menores- lo que ya habían plantado en las 50 hectáreas de la finca en Rodeo del Medio (Maipú). Así, levantaron zapallos, choclo, tomate. Y cada tanto, iba a pedirle al propietario que le pagara algo y obtenía una negativa. Así se fueron consumiendo los ahorros que tenía Lamas, uno de sus hijos se quedó sin siquiera una torta de cumpleaños y, ya en marzo, no les pudo comprar útiles ni mochilas para que empezaran la escuela.

Hasta el sábado, no había recurrido a la Justicia porque confiaba en que se iban a resolver las cosas. Pero el fin de semana pasado, una de sus hijas estaba tomando una grabación con el celular sobre cómo cosechaban los zapallos bajo la lluvia y el hijo del dueño de la finca, que manejaba el tractor, se bajó del vehículo, le dijo que no tenía derecho de filmar en su propiedad y la agarró de los pelos. El hermano salió a defenderla y entonces comienzan a golpearse, y el propietario los insulta haciendo referencia a su procedencia de Bolivia. Luego se suma, detalla Lamas, la esposa del dueño y madre de quien manejaba el tractor, y también arrastra a la joven del pelo.

Lamas decide dejar de cosechar y se van a la vivienda. Después, es cuando aparece el hijo del dueño, con el tractor, para entrar en la casa. Lamas explica que habían colocado un cierre perimetral, con el portón que se ve en las imágenes, porque les habían robado. Y entonces avanza con el vehículo sobre ellos, que querían evitar el daño. “Eso, para mí, fue un intento de homicidio. Me quedé helado. No entiendo. Dice que le estamos usurpando la casa. Cuatro años hemos trabajado para ellos y casi me mata a mi hijo”, contó con la voz quebrada.

La víctima, un joven de 20 años, resistió el desalojo de la vivienda que habita junto a su familiaredes soc

“Me amenazó de muerte. ¿Con qué objetivo?, le dije. ‘Si ustedes me están debiendo a mí y yo no vengo a amenazarlos ni nada’”, cuenta que les planteó. Su contrato tenía una duración de cuatro años y vence en mayo. Al dolor se suma la incomprensión: “Si le mostrara las fotos que tengo. Siempre me he sacado fotos con las buenas siembras”, agrega.

Después de lo sucedido el sábado, los Lamas sí denunciaron la situación. Urbano agradece que la pierna de su hijo se salvó, aunque aún está adolorido. Al agresor se lo imputó ayer por amenazas y lesiones leves –tiene una pena mínima de seis meses y máxima de tres años-, y se ha impuesto una prohibición de contacto del dueño con los contratistas y viceversa.

En la mañana del jueves, un grupo de personas se manifestó frente a la puerta del dueño de la finca para apoyar a la familia de trabajadores y también para plantear que este tipo de situaciones son habituales. La cónsul de Bolivia en Mendoza, Cinthya Vicente, cuenta que le están brindando apoyo institucional a la familia, para que no se sientan solos, y que hoy realizarán la denuncia ante el Inadi y el Centro de Acceso a la Justicia para seguir el caso. Añadió que es probable que esto derive en distintos procesos: por la agresión, por violencia de género (contra la hija), por lo laboral.

Vicente señaló que, independientemente de la nacionalidad del obrero rural, hay gente que se aprovecha de la vulnerabilidad de que muchos no conocen sus derechos, no han completado su escolaridad y tienen miedo a reclamar. “Todos los días se vive una situación similar, pero queda en la impunidad por el temor que siembran los patrones de que van a perder el trabajo y quedarse en la calle. Espero que la difusión que tuvo este caso siente un precedente para que otros no se atrevan a abusar del poder que tienen”, planteó.

Como contracara de lo sucedido, varias familias de la zona les han acercado a los Lamas Rodríguez mercadería, verduras y artículos de limpieza. Urbano detalla que su objetivo es salir adelante y que tiene una casa casi terminada, aunque le faltan materiales para las conexiones sanitarias (para colaborar se puede llamar al 261 208-9426). Y agrega, emocionado, que va a estar siempre agradecido a los dueños del Autoservicio Los Tres Hermanos y de Bell Hogar, quienes le vendieron el lote y los elementos para construir la casa, y le aceptaron los cheques a largo plazo con los que le pagaba el dueño de la finca.

“Quiero que la gente de la agricultura no sufra estas agresiones con ningún patrón, porque la agricultura crea muchas fuentes de trabajo”, concluyó.