jueves 24 de junio de2021

El INV autorizó la filtración por membrana para obtener concentrado de vino
Fincas

El INV autorizó la filtración por membrana para obtener concentrado de vino

La estableció como una práctica enológica lícita admitida para los vinos blancos que se van a utilizar para la elaboración de aperitivos

El INV autorizó la filtración por membrana para obtener concentrado de vino

A través de la resolución 12/2021, que fue publicada la semana pasada en el Boletín Oficial, el Instituto Nacional de Vitivinicultura incluyó a la filtración por membrana, para obtener concentrado de vino, entre las prácticas enológicas consideradas lícitas y admitidas. Esto, siempre que se utilicen los equipos que autorice el INV, que también fijará el aumento del grado alcohólico y las mermas de cada uno.

La aprobación de esta práctica surge de un pedido de autorización para realizar un proceso de filtración especial de vinos blancos, con el objeto de aumentar la concentración de su composición original, para ser destinado como base vínica en línea de aperitivos y, de esta forma, ahorrar costos de traslado.

El procedimiento consiste en pasar el vino por membranas, que permiten la separación selectiva de componentes del vino; principalmente, agua y alcohol etílico. Las concentraciones alcohólicas y mermas de productos (por deshidratación parcial) son específicas de cada equipo utilizado, ya que existen diversas técnicas: microfiltración, ultrafiltración, nanofiltración, membranas de contactor, ósmosis inversa, procesos de electromembranas y otras.

Para autorizar esta práctica, el INV tomó como referencia una resolución de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), que describe de manera general las técnicas separativas usadas para mostos y vinos, incluyendo las de membrana. También, de la misma entidad, una que especifica la deshidratación parcial de vino para incrementar el grado alcohólico volumétrico y otra que admite la reducción del contenido de agua para vinos aromatizados, bebidas a base de productos vitivinícolas y bebidas a base de vino.

Con estos antecedentes de referencia internacional, y a partir del requerimiento del sector vitivinícola, el Instituto Nacional de Vitivinicultura consideró necesario aprobar esta práctica, que ha sido incluida en la Ley General de Vinos (Nº 14.878).