Cómo influyen los fletes en la rentabilidad de las granjas productoras de cerdos

Foto: La Voz / Archivo
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Un informe de la Fundación Mediterránea analizó los resultados económicos de este tipo de emprendimientos, según diversas variables.

Investigadores del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), de la Fundación Mediterránea, elaboraron un informe en el que se analizan los “Resultados económicos en granjas de producción intensiva de cerdos”. Se plantearon escenarios con diversos niveles de eficiencia, tanto en conversión alimenticia como en kilos producidos por cerda madre año, hasta el mes de octubre de 2022.

También se hace una mención a la localización de las granjas y a las diferencias de costos que pueden generarse a partir de diferentes condiciones (precios) de acceso a las materias primas más críticas (cereales, harinas proteicas).

En el informe se presentan estimaciones de resultados económicos (márgenes netos) en un sistema de producción intensiva de capones de 500 madres. Con respecto a la conversión alimenticia, se plantean tres valores promedio: 2,5, 2,8 y 3,1 kilos de alimento por kilo de capón producido. En cuanto a la productividad por madre, también son tres los casos alternativos: 2.563, 3.536 y 4.116 kg/madre/año.

La variabilidad definida en materia de conversión y productividad, basada en referencias del mercado, configura 9 situaciones o casos posibles. A los efectos de marcar los límites y la situación media, los resultados se presentan en general para 3 casos (alta productividad por madre y alta conversión alimento; baja productividad por madre y baja conversión alimento; intermedia productividad por madre e intermedia conversión alimento).

De acuerdo a las estimaciones, la granja de menor eficiencia según parámetros definidos (de los 9 casos, la que consume más alimento y la de menor productividad por madre) tuvo márgenes netos de $23,5 por kilo en octubre, mientras que la de mayor eficiencia (consume poco alimento y logra la mayor productividad por madre) márgenes de $84,3 por kilo.

Nótese que hubo $60,8 por kilo de diferencia en márgenes entre estas dos granjas, una magnitud que pone de relieve el impacto que puede tener la eficiencia en el resultado económico (determinante de la permanencia o no en el negocio y de los incentivos a expandirlo). La granja de eficiencia intermedia, más representativa probablemente de muchos establecimientos del país, tuvo márgenes netos de $60,4 por kilo.

En lo que va de este año, los márgenes de explotación se ubican en promedio por encima de los del 2021. En el caso de la granja de eficiencia baja, entre enero y octubre del año pasado, este establecimiento tuvo márgenes negativos (-$1,4 por kilo vendido, en promedio), mientras que este año el indicador de beneficios se ubicó en valores levemente positivos (+$6,2 por kilo).

En esta misma comparación, la granja de eficiencia media tuvo un margen neto promedio de $44,1 por kilo vendido en 2022, contra $39,0 en 2021 (a precios de octubre de 2022), una mejora del 13,1%. Si bien en el promedio del año están más altos, los beneficios de octubre de este año se ubican por debajo de los de octubre del año pasado, en todos los segmentos de granjas.

De acuerdo a las estimaciones, los costos medios totales de una granja de muy elevada eficiencia localizada a 450 km del puerto de Rosario (sur de Córdoba) se aproximaba a los $211 por kilo en octubre; en granjas de eficiencia intermedia, el costo medio se estimaba en $236 por kilo, mientras que en granjas de eficiencia baja (en términos relativos) en $275 por kilo.

Carne de Cerdo
Carne de Cerdo

Se intuye que son muy pocas las granjas de Argentina que entrarían en la categoría de “eficiencia alta”, los parámetros base de ese modelo son muy exigentes, y la gran mayoría de establecimientos se estaría reflejando mejor en las otras dos categorías (“eficiencia media” o “eficiencia baja”) o en alguna situación intermedia a ellas.

En octubre, los costos medios de las granjas se ubicaron entre un 84% y 85% por encima de los valores del mismo mes del año pasado en términos nominales y entre 2% y 3% por debajo en términos reales (los costos totales habrían ajustado levemente menos que el nivel general de precios de la economía).

Los costos de sanidad e inseminación y de adquisición de tierra habrían sido los de mayor caída en términos reales (-31% y -18,7%, respectivamente). Por el contrario, los costos de alimentación, claves para la ecuación de los establecimientos, y los de transporte, muestran subas en términos reales, del 3,7% y 19,0% respectivamente. Por su parte, los ingresos por ventas muestran un crecimiento inferior al de los costos totales, de la mano de un aumento nominal del 80,4% interanual del precio del capón.

Se sensibilizaron los costos de una granja de eficiencia media en tres localizaciones alternativas: “Malena” (450 km puerto), “Marcos Juárez” (150 km puerto) y “Rosario” (0 km puerto). En este ejercicio de simulación se mantienen todos los parámetros productivos y precios, sólo se modifican los costos de acceso a la materia prima base para la alimentación de los animales (maíz y harina de soja), que se suponen decrecientes a mayor distancia de Rosario (según costos de transporte).

Con valores para octubre del 2022, la granja emplazada en Malena, de mayor distancia a los puertos de Rosario, muestra un costo total de $236 por kilo, le sigue Marcos Juárez con $240 por kilo y finalmente, Rosario con $245 por kilo. Hay unos $9 de diferencia por kilo producido (+4%) entre una granja que paga precios “llenos” de materias primas (cercanía de Rosario) y otra que paga precios “descontados” por tarifas de fletes de una distancia de entre 400-500 km (sur o norte de Córdoba), para similar eficiencia productiva y demás costos de inversión y funcionamiento.

En términos de márgenes netos, la granja de eficiencia media localizada en Malena tuvo un MN de $60,4 por kilo en octubre de 2022, mientras que la misma granja, pero emplazada en Rosario de $50,6, es decir, por una localización menos ventajosa los márgenes netos de la segunda se vieron reducidos en un 16% respecto de los de la primera.

En síntesis, una localización más ventajosa en términos de costo de materias primas podría compensar (en menor o mayor proporción) debilidades en materia de eficiencia productiva, o también podría pensarse desde el lugar opuesto: una desventaja de localización exige a una granja mayor eficiencia productiva (particularmente de conversión alimenticia) a los efectos de lograr resultados económicos similares a los de una granja con mejor acceso a las materias primas.

Acceda aquí al informe completo

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