13 de diciembre de 2014 - 00:00

Ex presos de Guantánamo toman mate y esperan trabajo en Uruguay

Los liberados por EEUU -cuatro sirios, un palestino y un tunecino- ya pasearon por Montevideo y reciben clases de español.

Los seis refugiados de Guantánamo que arribaron el domingo pasado a Uruguay están exultantes y ansiosos por conocer Montevideo, para lo cual ya salieron a recorrer la ciudad mientras comienzan a aprender español.

“Ellos ya están caminando libremente por la ciudad”, dijo el viernes Gabriel Melgarejo, secretario ejecutivo de la central sindical Pit-Cnt, que se ofreció para albergarlos y apoyarlos en sus primeros dos meses en el país.

“Están exultantes. Tienen ansiedad de caminar, recorrer y conocer”, indicó.

Según fotos difundidas por el diario uruguayo El Observador, en la tarde del jueves los refugiados caminaron por la costa montevideana y por la principal avenida céntrica e hicieron compras en un supermercado, siempre escoltados por miembros de la central sindical, que se turnan para acompañarlos.

Aunque en un principio contarán con traductores para ayudarlos en su inserción, ayer los liberados -cuatro sirios, un palestino y un tunecino- comenzaban con clases de español.

Melgarejo destacó que hubo traductores y profesores que se ofrecieron a ayudarlos en forma honoraria, además de empresarios que ya ofrecieron trabajos para los refugiados, una vez que estén adaptados al país.

“Hay gente que ofrece campos para trabajar; un empresario que dijo que fueran a trabajar a su restaurante; un dueño de una flota de taxis que ofreció trabajo como taximetrero”, contó.


Recuperación
A su llegada al país en la madrugada del domingo, en medio de un estricto operativo de seguridad, los ex reclusos fueron llevados al hospital Militar de Montevideo para un chequeo médico. Allí permanecieron hasta la madrugada del jueves, cuando fueron trasladados a la vivienda transitoria donde están actualmente.

Pese a que las autoridades señalaron que no habría acceso a los refugiados, y aunque estos no han hablado directamente con la prensa, pronto se difundieron fotos en las que se los ve saludando desde un balcón de la vivienda donde están alojados.

Los ex detenidos gozan de buena salud, han asegurado sus abogados en los últimos días.

Sólo uno de ellos, Jihad Diyab, quien se había declarado en huelga de hambre y era alimentado a la fuerza en la prisión, “está en una fase de recuperación”, explicó Melgarejo. “Su relación masa corporal-peso está todavía desfasada, camina con muletas, pero está con muy buen ánimo”, destacó.

Los refugiados -que llevaban más de 12 años en Guantánamo- llegaron al país a instancias del presidente José Mujica, un ex guerrillero que vivió en carne propia un largo cautiverio en condiciones infrahumanas y que accedió a un pedido de su par estadounidense, Barack Obama, alegando razones humanitarias.


Mujica aún no ha visitado a los excarcelados.
El traslado de presos a Uruguay es el primero desde Guantánamo a un país sudamericano y el segundo a América Latina, después de que El Salvador acogiera en 2012 como refugiados a dos presos uigures, que luego abandonaron el país.

En la controvertida prisión, inaugurada en 2002, aún quedan 136 detenidos, de los cuales 67 fueron calificados como “liberables”.

LAS MAS LEIDAS