El presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió al mando militar contra eventuales planes desestabilizadores antes de partir ayer a Cuba para una nueva operación contra el cáncer, pero se mostró confiado en que deja el país en las "buenas manos" de su cúpula política y militar.
"El enemigo acecha desde fuera y desde dentro y cualquier circunstancia que ellos crean oportuna para lanzarse de nuevo como hienas contra la patria (...) y entregarla al imperialismo, no la van a desaprovechar", dijo Chávez en un acto retransmitido en diferido por la televisión oficial VTV.
El mandatario, que partió en la madrugada a Cuba, donde se someterá a una difícil operación tras sufrir una grave recurrencia de su cáncer, se mostró no obstante seguro de que tanto el pueblo como el ejército protegerían al país.
"Estoy totalmente seguro de que la patria está segura", señaló Chávez, rodeado de las más altas figuras de su gobierno, entre ellas su vicepresidente, Nicolás Maduro, y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, así como del ejército, en el palacio de Miraflores.
"Sólo les pido una vez más fortalecer la unidad (...) no ceder a la intriga", agregó.
Chávez suele referirse a presuntos planes desestabilizadores de la oposición y del exterior, e incluso meses antes de las elecciones del 7 de octubre anunció la creación de un "comando especial anti-golpe, cívico-militar", pues estaba convencido de que la oposición no reconocería su victoria y estaba urdiendo un plan.