4 de noviembre de 2013 - 01:33

Estados Unidos dio por cerrada la crisis del espionaje

Con la comparecencia ante el Congreso de los responsables del espionaje y las explicaciones ofrecidas en Europa por el secretario de Estado, John Kerry, Estados Unidos da por terminada la crisis desatada por las revelaciones de Edward Snowden.

Quizá eso no sea suficiente por ahora para calmar la furia entre los europeos ni las sospechas entre algunos norteamericanos, pero es todo lo que cabe esperarse de un asunto en el que las opciones de Barack Obama son muy pocas y el daño a su presidencia, más bien escaso.

La reputación de Obama puede haber quedado arruinada para siempre entre la opinión pública europea.

Pero no ha sido así en EEUU, donde las quejas por los ataques a la privacidad, apreciables sobre todo en los dos extremos ideológicos, se ven compensadas ampliamente por la preocupación de la mayoría por su seguridad. Obama se juega su presidencia en la marcha de la reforma sanitaria y en la consecución de un acuerdo presupuestario, no en el escándalo del espionaje.

Libertad de expresión

En tanto, el ex consultor de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense Edward Snowden estimó que el espionaje masivo realizado por los servicios de inteligencia amenaza la libertad de expresión y la "sociedad abierta", en un texto publicado ayer en Alemania.

"Este tipo de programas no sólo amenazan la privacidad, sino que también amenazan la libertad de expresión y las sociedades abiertas", escribió en un texto publicado en la revista alemana Der Spiegel.

"La existencia del espionaje tecnológico no tiene que determinar a la política", agregó, en este texto redactado el viernes, estimando que era un deber moral entender que las leyes y los valores limitan los programas de vigilancia masiva y protegen los Derechos Humanos.

"Nadie que diga la verdad comete un crimen", afirma Snowden en este texto publicado por Der Spiegel y titulado "Un manifiesto por la verdad".

Snowden también estima en este texto que algunos gobiernos que se sintieron "desenmascarados" al revelarse el espionaje lanzaron una "campaña de persecución sin precedentes", con el fin de sofocar el debate.

Según varias revelaciones difundidas en los últimos meses, en cuyo origen se encuentra Snowden, la NSA escuchó, entre otras cosas, las comunicaciones de decenas de dirigentes europeos, incluyendo a la canciller alemana Angela Merkel, lo que ha provocado indignación en Alemania y el resto de Europa.

Además, en pleno escándalo sobre una red de vigilancia estadounidense en Asia, Malasia había afirmado el sábado haber convocado a los embajadores de Estados Unidos y Australia en protesta por presuntos actos de espionaje.

China e Indonesia ya habían pedido explicaciones a Australia luego de informes de que las misiones diplomáticas de Canberra eran utilizadas para controlar llamadas telefónicas y recopilar datos, como parte de un programa de vigilancia norteamericano.

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