Durante años fue una de las caras más reconocibles de los noticieros argentinos, pero Silvia Martínez Cassina vive hoy lejos de la exposición cotidiana de la televisión. Tras despedirse de Artear en febrero de 2022, reorganizó su vida alrededor de la militancia gremial, las charlas sobre periodismo, la escritura y un ritmo familiar donde también aparecen su huerta y sus dos nietos.
La transformación llegó después de una carrera extensa. Martínez Cassina pasó tres décadas vinculada con TN y eltrece y condujo durante 18 años el noticiero del mediodía. En su despedida habló de un ciclo cumplido y agradeció el acompañamiento recibido durante tantos años.
La actividad gremial pasó a ocupar un lugar central
Su relación con el sindicalismo no comenzó después de abandonar la pantalla.
Martínez Cassina había sido delegada del Sindicato de Prensa de Buenos Aires, SiPreBA, en Artear y participó activamente de reclamos vinculados con condiciones laborales y cuestiones de género dentro de los medios.
Con la salida de la televisión diaria, esa faceta ganó más espacio. Continúa vinculada con SiPreBA y con el colectivo Periodistas Argentinas, además de participar en charlas, jornadas y debates sobre periodismo, derechos laborales, redes sociales y violencia dentro de los ámbitos de trabajo.
Eso permite hacer una precisión sobre su presente: dejó la televisión cotidiana, pero no abandonó el periodismo.
Otra forma de mantener contacto con la profesión
Sin la obligación de llegar diariamente a un estudio y cumplir con el ritmo de un noticiero en vivo, comenzó a participar en espacios de formación y encuentros con estudiantes.
En agosto de 2024, por ejemplo, brindó en Campana la entrevista abierta “Del periodismo y otros demonios”, donde habló sobre su experiencia profesional y los desafíos actuales del oficio.
También conserva una faceta menos conocida: la escritura teatral. Martínez Cassina ya había contado que escribió obras representadas en salas independientes y sigue relacionada con ese universo creativo.
La huerta y sus nietos muestran el cambio más personal
Fuera de esos compromisos aparece otra parte de su nueva rutina. La periodista ganó espacio para su casa, el contacto con la naturaleza y su huerta, algo que empezó a mostrar con mayor frecuencia en redes sociales.
Además de ser madre de Franco y Natalia, es abuela de dos nietos. Una de las imágenes que compartió la muestra precisamente junto a una de sus nietas en la huerta, un escenario muy diferente al escritorio del noticiero desde el que fue vista durante décadas.