India Arana, la hija de 18 años de Facundo Arana y María Susini, decidió dar un giro rotundo a su rutina. Tras finalizar el colegio secundario, dejó la comodidad de su hogar en Argentina para mudarse a Europa, un cambio radical que marca el inicio de su independencia.
Instalada en Bélgica, su día a día transcurre entre responsabilidades laborales, paseos por centros históricos y momentos de desconexión en la naturaleza. Lejos de la exposición mediática habitual de su familia, la joven construye una rutina propia en la que cada jornada se convierte en un aprendizaje constante en un entorno completamente nuevo.
El refugio europeo en Lovaina y la vida al aire libre
Detrás de este gran paso a los 18 años existe un proceso de maduración respaldado por un sólido acuerdo familiar. Para la joven, la decisión responde a la necesidad de descubrir sus propias capacidades fuera de su zona de confort, un desafío que sus padres apoyan de forma absoluta. En lugar de retenerla, los actores entendieron que este viaje representa la aventura de su vida, confiando plenamente en la madurez de su hija para surfear sus propias olas y valerse por sí misma en el exterior.
Actualmente, India reparte su tiempo entre Lovaina y Brujas. En estas ciudades históricas se la ve caminando por calles adoquinadas, descubriendo rincones culturales y vistiendo un estilo urbano y práctico de jeans y chaquetas de cuero. Además, equilibra el ritmo de la ciudad con salidas al campo, rodeada de verde y animales, manteniendo una conexión con la naturaleza que siempre formó parte de su esencia.