6 de septiembre de 2026 - 22:00

Kapanga celebró 30 años junto a sus fans mendocinos en una noche de mucha fiesta y rock

Treinta años después, Kapanga demostró en Mendoza que sus canciones no envejecieron, siguen uniendo generaciones y convirtiendo cada show en fiesta.

Kapanga cumplió 30 años y decidió festejarlos arriba de los escenarios, con una gira por distintas ciudades del país. El sábado 5 de septiembre llegaron a Mendoza, al Auditorio Ángel Bustelo. Hidalgo y sus galácticos fueron los teloneros y, a las 21:30, tal como dijeron, Kapanga arrancó la tan esperada fiesta, con una intro que tuvo colores, letras y una imitación de Stranger Things.

Desde el inicio quedó claro que no era solo un concierto de Rock Nacional, había todo tipo de edades y generaciones, mucho pogo, baile y canto incluso sin música, la gente venía a disfrutar, y sobre todo, a ser parte de la fiesta que Kapanga proponía desde el escenario.

La complicidad entre el Mono, Maikel y el público fue una constante durante toda la noche. Desde abajo del escenario no pararon de llegar regalos, los cuales recibieron uno por uno y fueron acomodandolos sobre un parlante, “me traigo una valija con mis cosas y otra vacía para los regalos”, expresó el Mono entre risas, y aseguró que todo se lo iba a llevar a su casa. En medio de ese intercambio también le tiraron una remera de “Las Malvinas son argentinas”, que se puso para seguir el show. Más tarde apareció con otra la cual por delante tenía la imagen de las Malvinas y por atrás, “30 años de Kapanga”.

La experiencia de tres décadas se hace notar

Kapanga tienen mucho escenario y se nota; bailaban y actuaban todo lo que cantaban con una facilidad que solo explican tantos años juntos. El Mono bromeaba mucho con Maikel y hasta hicieron una competencia de “farmear aura”. En un momento, abrazó a su compañero y dijo: “Este es mi amigo, hermano, familia. 30 años batallando juntos estos escenarios, batallándole a la vida, que es lo más importante. Él es mi guerrero favorito”. expresó el Mono

Celebración de los 30 años de Kapanga

Celebración de los 30 años de Kapanga

El humor también apareció en los momentos en los que El Mono jugaba con su papel dentro de la banda. En una entrevista con diario Los Andes, anterior al show, había dicho que no toca instrumentos, que su instrumento es su voz. En Mendoza convirtió esa declaración en otro de sus chistes: fingía tocar una guitarra cuando Maikel hacía solos y copiaba con las manos al baterista Claudio Maffia.

Ese mismo juego se trasladó al resto del show. Hubo dos cooling break, con el título en pantalla y partidos del Mundial de fondo para tomar agua, y siguiendo la idea mundialista, cuando los fans cantaron “el que no salta es un inglés”, Maffia dejó la batería, saltó y corrió por todo el escenario; además no faltó el clásico “oooh yo soy Mendocinooo” y el Mono dijo que nos envidia al no poderlo cantar con "Quilmes", de donde es él. También habló con acento mendocino y usó palabras como “pandito” y “choco”. Los menores de 10 años que fueron pudieron pasar la valla junto al escenario.

Un repertorio cargado de colaboraciones y homenajes

La banda coronó tres décadas con un show de 27 canciones: Rock, Hombre Gato, Amor de mañana, Ramón, Fumar, Bailarin asesino, Desesperado, En el camino, Momia blanca, La Caravana, No me sueltes, Elvis, Amor pulpo, S.O.K., La taberna, Hoy Reggae, Postal, La crudita, Desearía, Contramano, Bisabuelo, Amor secreto, Borracho, El albañil, El universal, me mata y el mono relojero.

Pero la celebración no se limitó a repasar los clásicos. Kapanga jugó con sus propias canciones y las convirtió en escenas. En “Ramón”, el Mono apareció con una corbata de Don Ramón. Más adelante, el repertorio se abrió a otros artistas: sonaron fragmentos de canciones de Babasónicos, La Mona y Leo Mattioli. Para este último, el cantante se desprendió la camisa, tomó una rosa y cantó una parte de una de sus canciones, en una suerte de homenaje que volvió a transformar el escenario en un juego.

Una noche que quedará grabada en la memoria de muchos mendocinos

Una noche que quedará grabada en la memoria de muchos mendocinos

Las colaboraciones también tuvieron su lugar. Durante la canción con Milo J aparecieron imágenes en la pantalla, una puesta que se repitió con Bándalos Chinos y Los Cafres. “Hoy Reggae” tuvo otro momento particular: Maikel quedó solo al frente del escenario mientras Martín, el mono, se retiró por unos minutos y las pantallas mostraron fotografías de sus hijos.

El recital también encontró espacio para los recuerdos. En “Desearía”, el Mono bajó del escenario y se acercó a sus fans. Más tarde, las imágenes de Ricardo Iorio aparecieron en pantalla como parte de otro homenaje. Y hubo una coincidencia especial: el 4 de septiembre, un día antes del recital, se había celebrado el Día del Inmigrante. Kapanga lo recordó antes de interpretar “Bisabuelo”, que comenzó con una introducción de jazz.

La noche, además, dejó una mirada hacia lo que viene. La banda contó que ya terminó de grabar su próximo disco de colaboraciones, que reunirá a Guillermo Bonetto, Milo J, Pablo Lescano, Los Caligaris, Los Estrambóticos, Bándalos Chinos y La Mona Jiménez. Así, entre canciones conocidas, homenajes y nuevas versiones, los 30 años no quedaron solo en el pasado: también aparecieron como una puerta hacia la próxima etapa de Kapanga.

Kapanga convirtió el Bustelo en una fiesta

En la entrevista con Diario Los Andes, el Mono había dicho que Kapanga es una fiesta y que sus shows también lo son. En Mendoza, esa definición tomó forma sobre el escenario, la banda no solo tocó, también jugó con el público, improvisó y sostuvo los chistes durante la noche. Del otro lado, los fans respondieron con la misma energía, incluso cuando la música se detenía.

En medio de esa celebración, el Mono puso en palabras lo que significaban esos 30 años para la banda: “Qué loco, 30 años. Se siente como un viaje largo de kilómetros, los esperamos para los 60”. La frase apareció como una mirada hacia lo que ya recorrieron, pero también hacia lo que todavía queda por delante.

Al final del show, volvió a dirigirse al público para agradecerle por haber sido parte de la celebración: “Hasta la próxima, gracias por haber venido a la celebración de los 30 años de Kapanga, los queremos mucho, gracias por estar siempre, por aguantarla siempre, gracias por pagar una entrada para venir a ver a una banda argentina, nacional y popular, gracias por seguir manteniendo la llama viva”.

Kapanga celebró sus 30 años de trayectoria con una noche que quedará grabada en la memoria de muchos mendocinos. Más que resistir al tiempo, consiguió algo más difícil: que cada generación encuentre su lugar en la misma fiesta.

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