22 de agosto de 2026 - 19:00

Juliana Awada mostró el living de su casa en Villa La Angostura: madera clara, sillones en tonos tierra y una chimenea negra entre ventanales

El ambiente combina una estética rústica con elementos contemporáneos y una fuerte conexión con el paisaje patagónico.

Juliana Awada volvió a mostrar el living de su casa en Villa La Angostura, uno de los espacios centrales de la vivienda que construyó en la Patagonia. El ambiente mantiene la línea que se repite en buena parte de la propiedad: madera, fibras naturales, tonos neutros y grandes aberturas que dejan que el bosque y la luz formen parte de la decoración.

La casa está ubicada en un entorno boscoso y fue pensada para integrarse al paisaje. Distintas publicaciones que reconstruyeron el proyecto señalan que una de las condiciones de Awada durante la construcción fue preservar la vegetación existente. Esa decisión se percibe en el living, donde la vista hacia el exterior pesa tanto como los muebles.

La madera clara cubre paredes y le da calidez al ambiente

Una de las características más visibles es el revestimiento de madera clara que aparece sobre paredes y sectores estructurales. En lugar de usar una madera oscura típica de las cabañas tradicionales, el living apuesta por tonos suaves que reflejan mejor la luz y evitan que el espacio se vuelva visualmente pesado durante el invierno.

La elección combina con una alfombra de yute y otros objetos de fibras naturales. En mesas y superficies aparecen fanales, bandejas de mimbre, libros de diseño y arreglos con flores, piezas que sostienen la estética rústica sin llevar el ambiente hacia una decoración excesivamente temática.

Sillones en tonos tierra y textiles que suavizan la arquitectura

El sector de estar está compuesto por sillones amplios tapizados en tonos tierra y neutros acompañados por almohadones de distintas texturas. La paleta se mantiene dentro de beige, tostados y grises cálidos, lo que permite que el protagonismo quede repartido entre la madera, el fuego y el paisaje que se ve por las ventanas.

Los textiles cumplen una función importante en un ambiente dominado por materiales duros. La madera, el hierro y el vidrio ganan contraste con alfombras, tapizados y mantas, un recurso habitual en casas de montaña porque aporta sensación de abrigo sin llenar el espacio de objetos decorativos.

La chimenea negra entre ventanales se convierte en el punto focal

El elemento más contemporáneo del living es una chimenea negra ubicada entre grandes ventanales. Su color oscuro rompe con la madera clara y funciona como un punto focal inmediato. Al mismo tiempo, los paños de vidrio a ambos lados permiten que la composición siga conectada con el exterior y no quede encerrada alrededor del hogar.

La presencia del fuego también organiza la distribución de los muebles. Los sillones se orientan hacia ese sector y generan un lugar pensado para reuniones, lectura o descanso durante los meses fríos. La escena resume la intención general de la casa: combinar confort interior con una vista constante hacia la naturaleza.

Un living rústico, pero sin aspecto de cabaña tradicional

El resultado se aleja de la idea de una cabaña clásica cargada de madera oscura y objetos de montaña. La propuesta mezcla arquitectura nórdica, materiales patagónicos y detalles contemporáneos. Incluso el exterior de la vivienda utiliza paneles negros y techos a dos aguas, una combinación que se repite en otros sectores como el jardín de invierno vidriado.

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