Verónica Lozano y Jorge "Corcho" Rodríguez abrieron las puertas de su imponente mansión en San Isidro, revelando una arquitectura de inspiración francesa y una cuidada decoración de época. Con ambientes que emulan palacios europeos, la residencia de la conductora y el empresario destaca por su elegancia clásica y detalles de gran valor artístico.
El gran living de la vivienda funciona como el corazón de la escena familiar. Inspirado en el refinado estilo Luis XIV de los grandes salones europeos de hace siglos, este espacio está dominado por una monumental araña de cristal con caireles y molduras clásicas en las paredes, complementado con amplios ventanales que integran el jardín exterior.
Una convivencia de estilos que define la personalidad del hogar
La estética del hogar no es casual; responde a una particular negociación estética en la pareja. Aunque la psicóloga y animadora siempre manifestó su preferencia personal por el diseño minimalista, el fanatismo del empresario por las piezas históricas y los muebles señoriales terminó ganando terreno en el living. En lugar de generar un choque visual, la fusión de ambas miradas dotó a la propiedad de un carácter vanguardista único, donde el orden moderno convive de forma armónica con la opulencia de los objetos clásicos.
Entre los rincones más impactantes se encuentra la imponente escalera que conecta las plantas de la residencia, donde posan junto a su hija Antonia. El living también cuenta con una destacada chimenea de mármol rodeada de sillones de terciopelo, que convive con elementos curiosos y de gran valor simbólico, como un antiguo pony de madera blanco que decora el salón principal.
La mansión, habitada por la pareja que ya lleva 18 años consolidada, también refleja su historia cotidiana a través de detalles íntimos como libros, fotos de viajes y recuerdos familiares repartidos por las mesas. Así, el refugio de la conductora de Telefe y el piloto comercial logra equilibrar la majestuosidad de un palacio francés con la calidez de un hogar.