Axel eligió para sus cuatro hijos una escuela basada en pedagogía Waldorf, un sistema educativo que él mismo describió públicamente como muy distinto al formato escolar tradicional. En una entrevista en Almorzando con Juana, el cantante explicó que Águeda, Aurelia, Fermín y Gregorio asistieron a una institución ubicada en un entorno de montaña, donde la comunidad familiar tiene una participación especialmente cercana.
La primera característica que mencionó fue precisamente el contexto natural. Según relató, la escuela está “en medio de la montaña” y ese entorno forma parte de la experiencia cotidiana de los chicos. Axel remarcó que el lugar ayuda al enfoque pedagógico y que la relación con el espacio no se limita a una vista pintoresca: es parte de la forma en que la familia percibe la educación.
Una comunidad en la que los padres se conocen entre sí
El segundo rasgo que destacó fue la participación de las familias. Axel contó que madres y padres se reúnen una vez por mes y que existe un nivel de conocimiento mutuo poco habitual en instituciones grandes. No solo saben quiénes son los alumnos, sino también los nombres de sus padres y, en líneas generales, las situaciones o necesidades que atraviesa cada familia.
El cantante presentó esa cercanía como una red comunitaria. En su relato, la escuela no funciona como un espacio donde los adultos simplemente dejan a sus hijos por unas horas, sino como una estructura en la que docentes y familias mantienen contacto regular. Esa participación mensual fue una de las características que más llamó la atención de los invitados cuando explicó su elección educativa.
El mismo maestro acompaña a los chicos durante toda la primaria
La tercera característica es la continuidad del docente principal. Axel afirmó que, dentro del modelo que conocieron sus hijos, el mismo maestro acompaña al grupo durante toda la escuela primaria. Para él, esa permanencia permite que el adulto conozca no solo el rendimiento escolar de cada chico, sino también su evolución emocional, sus cambios de conducta y la dinámica de su familia.
Ese punto fue el que más lo sorprendió cuando se acercó por primera vez a la escuela. Recordó que el maestro de su hija mayor conocía los nombres de todos los chicos y, con el tiempo, llegó a detectar una situación que ni Axel ni la madre habían advertido. El docente les pidió que observaran algo que estaba ocurriendo con Águeda y ellos reconocieron que, entre la crianza de varios hijos y la rutina diaria, no lo habían notado.