7 de octubre de 2026 - 16:30

Alejandra Romero: fue el último amor de Rodrigo Bueno y hoy lucha por ayudar a otras madres que atraviesan el duelo

La cantante atravesó dos pérdidas que marcaron su vida: la muerte del Potro en 2000 y, más de dos décadas después, la de su único hijo, Jaziel.

Alejandra Romero tenía poco más de 20 años cuando su vida quedó ligada para siempre a la de Rodrigo Bueno. Fue la última pareja del cantante y compartió con él aproximadamente el último año de su vida, hasta el accidente del 24 de junio de 2000 que terminó con la muerte del ídolo cordobés.

Con el paso del tiempo reconstruyó su vida, continuó vinculada con la música y se convirtió en madre. Pero en febrero de 2024 sufrió una segunda pérdida devastadora: su hijo Jaziel murió de manera repentina mientras jugaba al fútbol en San Luis.

El vínculo con Rodrigo y un duelo que tardó años en acomodarse

Romero contó en distintas oportunidades que la muerte de Rodrigo produjo un quiebre profundo. Durante los primeros años atravesó episodios de depresión y encontró apoyo en su entorno, la espiritualidad y posteriormente la música.

En una entrevista realizada en mayo de 2026 volvió a recordar esa etapa y explicó que durante mucho tiempo sintió la ausencia del cantante de una manera especialmente intensa. También habló de sueños y señales que interpreta desde su propia espiritualidad.

Años después, la maternidad ocupó un lugar central en su vida. En 2019 incluso definía a Jaziel como uno de sus principales motivos para seguir adelante.

La muerte de Jaziel y un dolor completamente diferente

Jaziel murió en febrero de 2024 después de descompensarse mientras jugaba un partido de fútbol en San Luis. Tenía 13 años, según la información difundida entonces.

Romero comenzó después a homenajearlo a través de la música, publicaciones personales y distintos símbolos. En su casa plantó un árbol y girasoles que vinculó con la memoria de su hijo, mientras la comunidad escolar también realizó homenajes.

La cantante evita plantear el proceso como algo que simplemente se “supera”. En sus testimonios habla de aprender a convivir con una ausencia que permanece.

Ayudar a otras madres como una nueva forma de encontrar sentido

En 2026 explicó que esa experiencia la llevó a acercarse a otras madres que atravesaron la muerte de un hijo. No presentó una fundación ni un programa formal, sino una voluntad de acompañamiento nacida de su propia historia.

“Mi vida tiene que ser útil”, resumió al hablar de la necesidad de encontrar un propósito después de las pérdidas. América TV señaló que Romero comenzó a encontrar sentido precisamente ayudando a otras mujeres en situaciones similares.

Su presente queda así atravesado por dos personas que marcaron etapas completamente diferentes: Rodrigo y Jaziel.

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