Griselda Siciliani interpreta a Moria Casán en la nueva biopic de Netflix, una producción que recorre distintas etapas de la vida de la actriz, vedette y conductora. La serie, que llega a la plataforma este viernes 14 de agosto, está dividida en tres etapas y cuenta con Sofía Gala Castiglione, Siciliani y Cecilia Roth para representar a la protagonista en diferentes momentos.
Los tres primeros episodios están encabezados por Sofía Gala, los tres siguientes por Siciliani y los dos últimos por Cecilia Roth. A Siciliani le corresponde recrear el período más mediático de Moria, entre los 45 y los 60 años, una etapa atravesada por la exposición televisiva, las declaraciones provocadoras y la construcción de un personaje que terminó convirtiéndose en parte de la cultura popular argentina.
“Yo soy de salir fácil de los personajes, pero éste fue un trabajo especial, porque ella está en el inconsciente colectivo de todos los argentinos”, explicó la actriz sobre el desafío en una entrevista con Clarín.
El desafío de ser Moria Casán
Para construir su versión de Moria, Siciliani recurrió especialmente a la observación. La abundante documentación existente sobre la artista y la posibilidad de observar directamente su manera de moverse, hablar y desenvolverse públicamente fueron elementos centrales para desarrollar el personaje.
“La verdad es que no me costó mucho en lo corporal. Hay tanto material sobre ella para ver, y Moria misma, que la observación del fenómeno fue clave, sobre todo de la época que me toca representar a mí, que es su tramo más mediático, de los 45 a lo 60 años. Ahí hay de todo para inspirarse, y eso ayuda un montón. Es muy distinto a cuando tenés que moldear el personaje desde cero y es todo imaginación. Son dos procesos hermosos y muy diferentes”, señaló.
La actriz también encontró una conexión desde lo corporal. Según explicó, la postura y la actitud de Moria tenían puntos de contacto con su propia experiencia en la danza. “Es cierto que hay personajes que te quedan más cerca y otros que te quedan más lejos a nivel expresivo, y hasta a nivel ideológico. El lado de lo físico es el lugar que más manejo y es el lugar por el cual más entiendo a los personajes. Y el de Moria, a nivel físico, me quedaba cómodo, quedaba cercano a la postura de la danza, del power...”, contó.
La diferencia con Victoria Mori, el personaje que interpreta en Envidiosa, también fue parte del desafío. Siciliani explicó que existen aspectos de su registro actoral que aparecen de manera recurrente en sus personajes. “No, uno como actor conoce sus colores y hay colores que yo tengo muy explotados, como el de 'Envidiosa', como algo de la carencia, de la ternura, de la comedia entre la fragilidad y lo desopilante. Eso es como mi caballito de batalla”, explicó.
En el caso de Moria, en cambio, debió trabajar sobre una personalidad mucho más desafiante y confrontativa. “Es que me toca una época suya donde está muy ácida, muy brava con un amor propio impresionante, los años de los móviles constantemente atrás de ella, y ella contra todos”, describió.
Es también el período en el que, según Siciliani, comienza a consolidarse una de las características más reconocibles de Casán: su particular manera de hablar. “ Claro, su lengua karateca arranca ahí ”, resumió.
Griselda Siciliani y su "morificación"
Para Siciliani, la influencia de Moria excede ampliamente su trayectoria profesional. La actriz considera que Casán se transformó en una referencia cultural que puede ser reconocida incluso fuera de sus apariciones televisivas.
“Sí, totalmente, con mis amigos varias veces. Los que somos actores, bailarines, histriónicos alguna vez nos hemos Morificado un poco. Ella es como un concepto en sí misma. Es común escuchar ante una reacción propia o de alguien ‘Ah, pará, esto es muy Moria’”, contó.
La construcción del personaje también implicó estudiar su particular repertorio de frases y expresiones. “La tuve que estudiar y te aseguro que para cada situación de la vida podés usar una frase suya, como pasa con los dichos de Maradona”, afirmó.
Siciliani destacó además la capacidad de síntesis de Casán y su enorme disciplina profesional.
“Tengo muy incorporada la de ‘El decorado se calla’. El otro día le decía que su poder de síntesis es maradoniano, su dixit como dice ella. Es un símbolo cultural y popular. Y tiene una energía muy poderosa. No para nunca y maneja una disciplina increíble, Es una trabajadora incansable: madruga, va a la tele (conduce 'La mañana con Moria', a las 9 por El Trece), graba, ensaya, cumple con todo con un compromiso que no es habitual”, señaló.
La actriz, además, aseguró que su percepción de Moria cambió durante el proceso. “Siempre fui fan, siempre me cayó bien, pero no tenía mucha idea de cómo era en lo cotidiano y descubrí a una mujer muy tierna ”, sostuvo.
Uno de los aspectos más particulares de la transformación fue la recreación física de Moria. Siciliani contó que el equipo de efectos especiales trabajó con prótesis para reproducir las características corporales de la artista. “Un montón, porque hay algo de la exposición del cuerpo… Es ella y su cuerpo, y las tetas de Moria son un personaje más. Las chicas de efectos especiales nos hicieron a Sofía y a mí las tetas, en escenas de desnudo, que son una maravilla”, relató.
Siciliani también destacó la decisión de contar con tres intérpretes para construir a una misma protagonista. Para ella, cada actriz aporta una mirada particular sin intentar reproducir de manera idéntica a Casán.
“Cómodo te digo ahora, después de cuatro temporadas, pero a Victoria hubo que construirla igual que a Moria. Lo más difícil de hacer de ella es que para todos Moria es algo, todos la vemos de una manera diferente. Estuvo buenísima la decisión de tenerla a ella en la serie, a la verdadera, y de poner a las otras tres Morias como una suerte de acercamiento al personaje, con la transparencia y la identidad de cada una: Sofía puso su mirada, Ceci la suya y yo la mía, como si jugáramos a ser la Mujer maravilla, o a ser Batman, y en este caso a ser Moria, totalmente icónica”, explicó.