17 de agosto de 2025 - 00:10

El Teatro Nacional Cervantes estrena una coproducción en Mendoza: un intenso drama para conmoverse y reflexionar

En el marco de su programa federal, presentará "Adentro está lloviendo y seguirá toda la noche" el viernes 22 de agosto en el Le Parc. Pablo Longo, el dramaturgo, y Ariel Blasco, el director, nos cuentan más sobre este drama.

En un gesto que reafirma el compromiso por federalizar la producción escénica, el Teatro Nacional Cervantes y la Subsecretaría de Cultura de Mendoza se unieron para dar vida a uno de los estrenos más esperados del año. El próximo viernes 22 de agosto, a las 21, en el Espacio Cultural Julio Le Parc se presentará "Adentro está lloviendo y seguirá toda la noche", la pieza escrita por Pablo Longo —que fue ganadora del Certamen Literario Vendimia 2019— y dirigida por Ariel Blasco.

La producción, protagonizada por Tania Casciani, Valeria Rivas y Jorge Fornés, se inscribe en el programa TNC Produce en el país, una iniciativa que busca descentralizar la programación del Cervantes, potenciando el talento de las provincias argentinas. En tiempos donde los recortes presupuestarios se imponen en todos los ámbitos, una decisión así se celebra.

Este drama se presentará hasta el 12 de octubre, con funciones los sábados y domingos a las 21, en el complejo de Mitre y Godoy Cruz (Guaymallén). Las entradas, a $6.000, están disponibles en EntradaWeb y en la boletería del Julio Le Parc.

La sinopsis adelanta: "Rebe se reencuentra, luego de años, con su padre en la noche de su cumpleaños. Él vive con Mariela, quien lo cuida, ya que se encuentra muy enfermo, padeciendo los primeros síntomas del Alzheimer. Afuera está lloviendo y Rebe guarda en su interior una angustia acumulada durante años. Vuelve para disipar una neblina de dolor que provocó la ruptura familiar y para reconstruir una memoria que ahora se ve amenazada por el olvido".

JORGE

Longo habla con Los Andes y reconoce que la obra, que toca temas muy sensibles, nació también en un momento personal de fuerte impacto emocional: “En mi caso la obra nace en un momento personal que estaba atravesando de mucho dolor, de mucha angustia; y sentarme a escribir fue una manera de canalizar y transformar esa energía que bien podría ser destructiva y generar algo nuevo, construir un sentido propio que me permitiera entender lo que estaba viviendo y sintiendo”.

Y sigue: "A veces, al crear entramos en una especie de laberinto y la escritura fue el canal que me permitió poner palabras a lo que de otra manera no podía. Es abrir una puerta que sabemos que existe, que miramos de reojo y como no hablamos de eso nos hacemos creer que no existe; y acá fue abrir esa puerta del dolor y entrar, con valentía a enfrentar mis miedos, mis monstruos, como hace el personaje de Rebe en la obra. Es una alegoría a esa flor de loto que nace del barro. El arte, la literatura salva y doy fe de que es así. La obra tiene esa energía, esa atmósfera que por momentos no sabemos por qué estamos habitando un lugar que nos conmueve, nos desarma. Todo proceso de creación teatral tiene sus modificaciones que son propias de trasladar, de mudar de un lenguaje a otro. Poner el cuerpo en escena es parte de la dramaturgia, que esos cuerpos se muevan, sientan, se emocionen también es parte esencial de la dramaturgia".

El desafío de narrar la fragilidad en el teatro

¿Hubo desafíos dramatúrgicos a la hora de tocar estos temas y no caer ni en el cliché ni en el golpe bajo emocional? "Sí, desafíos los hay siempre que se inicia un proceso creativo", admite Longo. "Si la obra cae o no en cliché o golpes bajos quedará para el público, es algo muy personal y no creo ser quien deba sentenciar eso. Nuestro intento como equipo artístico es justamente escucharnos, vernos, analizarnos día a día en los ensayos, convocar gente amiga que no conozca la historia para que vea los ensayos y nos de sus apreciaciones para así reconocernos a partir de la mirada de otras personas. Eso nos permite afinar los detalles justamente para no entrar en espacios comunes. El texto de por sí abre, genera preguntas, cuestiona y es el público quien decidirá, en su interior, cuáles son las respuestas más adecuadas que le generen sentido".

REBE

Ariel Blasco, por su parte, apunta: "Creo que es una obra contundente que nos enfrenta y nos hace convivir, al menos durante lo que dura su lectura (y espero también que suceda lo mismo con su visionado), con muchas contradicciones, algunas bastante incómodas", dice sobre cómo lo impactó a él el texto dramatúrgico. "No tiene miedo de meter los pies en el barro y, desde la seguridad que brinda la ficción, enfrentarse al monstruo, presentarle batalla, siempre evitando golpes bajos y no ofreciendo respuestas simples a planteos muy complejos, cosa que también es de agradecer. Además, dosifica muy bien la información: es una obra que, por la forma en la que está escrita, te agarra desde el principio y no te suelta hasta el final. Es un texto que me conmovió desde el primer momento".

Pero llevar a la escena un texto tan complejo fue un reto. "Creo que la mayor dificultad pasó por cómo abordar la temática de la obra. No quiero adelantar demasiado, pero hubo mucho diálogo con el equipo, con las actrices y con el actor, con Pablo, sobre cómo habitar esas contradicciones que la obra propone".

El valor de un reconocimiento federal

Haber sido seleccionada por el TNC es un fuerte respaldo artístico para "Adentro está lloviendo y seguirá toda la noche", y pone a la escena mendocina en las grandes ligas. Se impuso en la convocatoria del año pasado, entre 66 propuestas de todo el país. “El Cervantes selecciona no sólo el texto sino todo un proyecto de puesta en escena, lo cual incluye a un gran equipo artístico y técnico mendocino. Esto es importante recalcar, y ponerlo en la luz de la discusión porque esto es importante para la comunidad teatral de la provincia que tiene grandes artistas profesionales en todas las áreas de la disciplina”, nos dice Longo.

MARIELA

Él destaca que este tipo de iniciativas no son un gesto aislado, sino el fruto de un trabajo sostenido. “Pone a Mendoza en un lugar importante de la cartelera nacional, y es validado gracias a un programa federal, territorial, que lleva adelante el Teatro Nacional Cervantes, el cual a su vez es para destacar en un momento en que las políticas culturales estatales se repliegan, se vacían de presupuesto y de políticas de gestión. Acá, son personas trabajadoras de la cultura que sostienen este programa durante años y lo defienden porque saben lo importante que es para la construcción de una política inclusiva, participativa y federal”.

Blasco asiente: "En tiempos tan difíciles para la cultura, con tantos ataques por tantos lados, que un organismo nacional sostenga un programa como este, y que a su vez Cultura y el Le Parc trabajen codo a codo para poder llevarlo adelante, es realmente para destacar".

¿Qué oportunidades trajo el TNC? "Trabajar con mayor presupuesto, a otra escala en todo sentido, con funciones fijas y programadas durante dos meses en un espacio oficial", explica Blasco, quien adelanta que además de la mini temporada en el Le Parc les gustaría llevar la obra a otros departamentos.

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"Tener resueltas muchas de estas cuestiones nos permite concentrarnos en lo artístico, dedicarnos 100% a los ensayos y al armado de la puesta, pero sin dejar de pensar en qué es lo que realmente necesitamos para la obra. En instancias así es muy tentador caer en la grandilocuencia o el exceso solo por el hecho de que ahora sí podríamos hacerlo. En ese sentido, hemos elegido la sala más pequeña del Le Parc, la sala Tito Francia, como lugar de representación para cuidar algo de lo íntimo, de lo pequeño, de cierta cercanía que sentimos que la obra reclama. Es una puesta que pide estar cerca, casi abrazando a los personajes", explica.

Comedia, drama y más desafíos de esta dupla creativa

El trabajo entre Blasco y Longo es un vínculo profesional que ya tiene historia. "Él es un referente del teatro mendocino, un gran director teatral, de los máximos exponentes que tiene el teatro de Mendoza; y es un honor que tome un texto mío y decida llevarlo a escena, y me invite a estar como asistente de dirección”, nos dice Longo, quien por su parte es un director sensible y metódico, reconocido como un estudioso de las técnicas del teatro de sombra en la compañía Pájaro Negro.

La colaboración entre ambos se remonta a la Comedia Municipal de Ciudad 2017, con "120 kilos de jazz", donde Blasco fue asistente de Longo. Sin embargo, Longo reconoce que este nuevo encuentro supuso un cambio radical en tono y estética: “Ahora nos encontramos con una obra muy opuesta, estamos en las antípodas: de la calle ahora en sala; y del humor ahora en el drama. Ese es un gran desafío y creo que lo estamos llevando muy bien”.

Por su parte, Blasco sostiene que también "Pablo es un referente de la dramaturgia en la provincia". "Es una persona muy inquieta, que siempre está creando y llevando adelante proyectos para desarrollar o expandir la actividad teatral. Es una fuente de energía muy grande que genera mucho contagio, y eso es realmente fascinante. Es un gran director también, y me pareció que podía enriquecer mucho el proceso al sumarlo desde el rol de asistente: tener otra mirada, y no cualquier mirada, sino la del propio autor de la obra", concluye.

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